El cuerpo de un joven quedó tendido bajo la sombra del puente, en completo silencio, como única huella de la violencia que volvió a sacudir al libramiento de Ocotlán de Morelos, en los Valles Centrales.
LOS HECHOS
Eran alrededor de las 14:30 horas del martes 30 de diciembre cuando vecinos de la zona de Rancho Moreno, a la altura del kilómetro 13, descubrieron el cuerpo de un masculino tirado debajo del puente y dieron aviso a las autoridades. El hallazgo rompió la tranquilidad del lugar y movilizó de inmediato a las corporaciones de seguridad.
Al llegar al sitio, los uniformados confirmaron la peor sospecha: el joven, de aproximadamente 23 años de edad, ya no presentaba signos vitales y mostraba impactos de arma de fuego. Vestía pantalón azul, sudadera negra y botas color café, prendas que quedaron manchadas por la violencia del ataque.
UNA MOTOCICLETA CERCA DEL CUERPO
A unos metros del cuerpo, casi como si hubiera sido abandonada a toda prisa, fue localizada una motocicleta negra, modelo DM 250, que no contaba con placas de circulación. El vehículo quedó bajo resguardo mientras se intentaba esclarecer si pertenecía a la víctima o si guarda relación directa con el crimen.
Paramédicos confirmaron el fallecimiento y, tras ello, la zona fue acordonada, impidiendo el paso vehicular y peatonal. El sitio se convirtió en una escena de investigación donde el silencio sólo era interrumpido por las radios policiales y el ir y venir de los peritos.
SIN IDENTIFICAR
Más tarde, personal ministerial inició las diligencias correspondientes y el levantamiento del cuerpo, el cual fue trasladado al anfiteatro para la necropsia de ley. Hasta el cierre de edición, el joven permanecía en calidad de no identificado, y las autoridades ya trabajan para esclarecer el móvil del crimen y dar con los responsables.







































