La historia que terminó con un operativo conjunto en Oaxaca comenzó un año atrás, en una casa común de Tuxtla Gutiérrez, donde según la investigación penal se gestó un crimen que parecía pensado para no dejar huella. Pero la trama, tejida entre mensajes, audios y una relación extramarital, terminó por desmoronarse.
LOS HECHOS
El 10 de agosto de 2024, J.A.C.G. estaba solo en su vivienda, en la colonia Las Águilas, cuando la violencia irrumpió por la puerta. Un hombre entró directo a la sala y abrió fuego sin advertencia. Los disparos fueron certeros y letales. Después, el agresor se tomó unos segundos: levantó una computadora, un celular, una mochila y dinero en efectivo, como si quisiera disfrazar la ejecución de un robo al vapor. Luego subió a un taxi y desapareció.
Detrás de ese ataque, señalan los expedientes, estaba alguien cercano. Muy cercano. La propia esposa de la víctima, E.H.G., habría pactado todo con el hombre que jaló el gatillo, con quien —revelan los investigadores— mantenía una relación sentimental. El hilo de la planeación no fue difícil de rastrear: desde mayo de 2024 existían mensajes, audios y conversaciones que dejaban ver el acuerdo para matar a su esposo.
LA ENCUENTRAN EN OAXACA
Cuando la Fiscalía de Chiapas armó el rompecabezas y apuntó a la presunta autora intelectual, ya no estaba en el estado. El rastro llevó a Oaxaca, donde la Fiscalía General —a través de la Vicefiscalía de Valles Centrales— desplegó una serie de labores de inteligencia para dar con su ubicación.
El cierre fue contundente. En Huajuapan de León, elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI), apoyados por la Policía Estatal, la Guardia Nacional, la Sedena y unidades especializadas, ejecutaron la orden de aprehensión. No hubo margen de escape. La mujer fue asegurada y entregada a las autoridades de Chiapas, donde enfrentará el proceso por homicidio calificado.
La captura de E.H.G. expone una historia donde la traición se volvió móvil del crimen y donde la coordinación entre corporaciones abrió el camino para que el caso no quedara sepultado entre expedientes. Ahora, será un juez chiapaneco quien decida el destino de la mujer señalada por planear el asesinato de su propio esposo.







































