Una denuncia ciudadana publicada en redes sociales movilizó a personal de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca que acudió a verificar la posible comisión de delitos por maltrato y crueldad animal en la periferia de la ciudad capital. Los delitos señalados ocurrieron en un domicilio de la calle Himno Nacional Mexicano, en la colonia Exhacienda de Candiani.
La denuncia realizada en redes sociales describía un acto violento contra varios perros: “Vengo a hacer una denuncia pública y a pedirles su ayuda, el día de hoy presencié como este señor agarraba a machetazos y después con resortera a estos pobres perritos”, se leía en la publicación que fue replicada por decenas de personas, lo que provocó indignación y exigencias de actuación inmediata.
En respuesta, la Fiscalía desplegó a un equipo especializado de la Unidad Especializada en Atención de Delitos Contra la Integridad Animal, dependiente de la Vicefiscalía Regional de Valles Centrales, para acudir al lugar señalado. Una vez en el sitio, las autoridades ingresaron al predio y realizaron una inspección ocular.
De acuerdo con el informe oficial, en el domicilio se encontraron siete perros, todos ellos en buenas condiciones de salud, bien alimentados y con espacio adecuado para su estancia.
El propietario explicó que los animales están bajo su resguardo desde que eran cachorros, y negó cualquier tipo de agresión como la que fue denunciada.
Luego de la revisión, la Fiscalía informó que, con base en las evidencias observadas y la situación de los canes, no se acreditó ningún delito.
Sin embargo, reiteraron que cualquier denuncia de este tipo será atendida con seriedad y diligencia, como parte del compromiso institucional por garantizar el bienestar animal y aplicar la ley cuando existan elementos para sancionar abusos o tratos crueles.
La Fiscalía subrayó la importancia de que las denuncias sean acompañadas de pruebas sólidas y, de ser posible, canalizadas a través de los mecanismos formales para que se actúe con mayor eficacia.
El maltrato animal está tipificado como delito en Oaxaca desde 2015, y las penas van desde multas económicas hasta prisión, dependiendo de la gravedad del acto. La Fiscalía mantiene activa la Unidad de Atención Especializada en esta materia, disponible para recibir reportes ciudadanos tanto de manera presencial como por medios digitales.




































