La justicia ha hablado en el caso del homicidio de Andrés A.P.. Un joven ingeniero de 28 años, quien fue asesinado en la colonia Moctezuma, en la agencia municipal de San Martín Mexicapan, en la región de los Valles Centrales. La condena de 20 años de prisión dictada contra Nelson J.G., responsable del crimen, marca un importante precedente en la lucha contra la violencia y la impunidad en Oaxaca.
LOS SANGRIENTOS SUCESOS
Los hechos ocurrieron la noche del 20 de noviembre de 2020, cuando Andrés A.P.. Quien se encontraba caminando por la calle Ahuízotl, fue interceptado por su agresor sin previo aviso. De acuerdo con las autoridades, un grupo de delincuentes, conocidos como Cholos, que operan en la zona, fue responsable del ataque, pero fue Nelson J.G.. Quien se identificó como el autor material del homicidio. El agresor atacó a la víctima con un objeto punzocortante, causándole heridas mortales en el acto.
El asesinato de Andrés A.P. causó una profunda conmoción en la comunidad. Particularmente por la brutalidad del ataque y la pérdida de un joven profesional, egresado del Instituto Tecnológico de Oaxaca. El cual dejó huérfana a su pequeña hija.
La pronta intervención de las autoridades permitió que se iniciara una investigación exhaustiva, que resultó en la identificación del agresor. Con pruebas clave y testimonios que corroboraron su responsabilidad, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca obtuvo una orden de aprehensión contra Nelson J.G.. Quien fue arrestado y procesado judicialmente.
EL JUCIO
El juicio, que se llevó a cabo con total transparencia, permitió presentar pruebas irrefutables que llevaron a la condena de 20 años de prisión por homicidio calificado con ventaja. Además, se ordenó que Nelson J.G. pagara una indemnización superior a los 400 mil pesos como reparación del daño a los familiares de la víctima.
Este caso no solo es un triunfo para la justicia, sino también para la familia de Andrés A.P., que, aunque golpeada por la pérdida de un ser querido, ahora puede encontrar algo de consuelo en la sentencia dictada.
Finalmente, el caso de Andrés A.P., cuya vida fue truncada de forma tan violenta, pone de manifiesto la urgencia de fortalecer las medidas de seguridad y justicia en Oaxaca.






































