A más de cinco años de permanecer prófugo, un hombre identificado como V.T.C. fue detenido en la Autopista México-Querétaro, acusado de haber cometido violación equiparada contra una adolescente de 13 años, en hechos ocurridos en el municipio de Acatlán de Pérez Figueroa, en la región de la Cuenca del Papaloapan, Oaxaca.
La captura se realizó como parte de un operativo interestatal. Luego de que investigaciones ministeriales determinaran que el sujeto había huido de Oaxaca para evadir la justicia.
LA AGRESIÓN OCURRIÓ EN UN DOMICILIO DE LA JUNTA
Según consta en el expediente penal del caso, el delito fue cometido el 25 de julio de 2018. La víctima, una menor de edad cuya identidad se mantiene en reserva por ley, fue agredida sexualmente en un domicilio ubicado sobre la calle Benito Juárez de la localidad de La Junta, perteneciente al municipio de Acatlán de Pérez Figueroa.
El caso permaneció abierto durante años, mientras el señalado se mantenía oculto fuera de la entidad. La investigación retomó fuerza gracias a las técnicas de rastreo y coordinación con autoridades de Querétaro. Donde fue finalmente ubicado.
CAPTURA E INTERVENCIÓN EN AUTOPISTA FEDERAL
La detención se llevó a cabo en inmediaciones de la autopista México-Querétaro, una de las vialidades más transitadas del país. El acusado fue trasladado bajo custodia para responder por el delito de violación equiparada, y se encuentra ya a disposición de la autoridad judicial en Oaxaca. Donde se le seguirá proceso penal.
CASOS DE VIOLENCIA SEXUAL CONTRA MENORES, UNA DEUDA PENDIENTE
Este caso vuelve a exponer la dimensión del rezago en la justicia para víctimas de violencia sexual. Especialmente cuando se trata de niñas y adolescentes. No solo por la gravedad del hecho, sino por el tiempo que transcurrió para que se concretara una acción legal efectiva.
Aunque en este caso se logró la aprehensión del acusado, la impunidad sigue siendo una constante en miles de casos similares en el país, donde el temor, el silencio y la falta de seguimiento institucional prolongan el sufrimiento de las víctimas.
JUSTICIA TARDÍA, ¿JUSTICIA INCOMPLETA?
El proceso apenas comienza. El reto ahora será garantizar que se respete el debido proceso,. Pero sobre todo, que se haga justicia con enfoque de género, asegurando la reparación del daño y la no repetición.
Este hecho no es aislado: pone sobre la mesa la necesidad urgente de mecanismos más ágiles, una atención especializada a víctimas, y un sistema que no reaccione solo cuando hay presión o colaboración externa, sino que actúe desde el primer momento.







































