La tarde del domingo 1 de marzo, alrededor de las 16:00 horas, corporaciones de seguridad y cuerpos de rescate fueron alertados sobre un ataque con arma de fuego a unos metros de la entrada del basurero municipal de Pinotepa Nacional, en la región de la Costa de Oaxaca.
Al arribar al lugar, elementos de la Policía Municipal, Estatal, efectivos de la Marina y agentes investigadores localizaron a un joven tendido a la orilla de la Carretera Federal 200, junto a una motocicleta tipo deportiva. La agresión ocurrió aproximadamente a 200 metros del motel Bombaí, de acuerdo con los primeros reportes.
Paramédicos intentaron brindarle atención prehospitalaria. Sin embargo, confirmaron que ya no contaba con signos vitales debido a las heridas provocadas por proyectiles de arma de fuego.
LA VÍCTIMA: UN JOVEN MECÁNICO
La víctima fue identificada como Fidel Alberto P., de 22 años de edad, originario y vecino de Pinotepa Nacional. Según versiones difundidas tras conocerse el caso, el joven se desempeñaba como mecánico de motocicletas.
De acuerdo con las primeras hipótesis policiales, sujetos desconocidos lo interceptaron mientras circulaba en su motocicleta, le dispararon para derribarlo. Posteriormente lo habrían rematado en el lugar.
En redes sociales, conocidos y vecinos lamentaron el crimen. “Estaba muy joven”, escribieron usuarios que aseguraron conocerlo y su actividad laboral.
ACORDONAMIENTO Y AFECTACIONES VIALES
La zona fue acordonada para permitir las diligencias correspondientes por parte de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, que inició la carpeta de investigación por el delito de homicidio.
El acordonamiento se extendió sobre la carretera federal con dirección a Jamiltepec, lo que generó interrupciones y afectaciones al tránsito vehicular durante varias horas.
VIOLENCIA QUE NO CEDE
Con este hecho, marzo inicia con un nuevo homicidio en Pinotepa Nacional, municipio que en los últimos meses ha registrado diversos episodios de violencia. La repetición de ataques a plena luz del día y en zonas transitadas evidencia la vulnerabilidad en materia de seguridad y coloca nuevamente bajo cuestionamiento la capacidad de prevención y reacción de las autoridades.
Finalmente, mientras las investigaciones continúan, la población exige resultados concretos que frenen la escalada de violencia que impacta de manera directa en la vida cotidiana y en la percepción de seguridad de la región.







































