El conflicto que desde hace más de 70 años mantiene en tensión a Santiago Yosondúa y Santa María Yolotepec tuvo un nuevo capítulo este fin de semana, luego de que la Secretaría de Gobierno (Sego) encabezara una mesa de diálogo en busca de garantizar paz y gobernabilidad en la zona, particularmente para las familias que habitan en las comunidades de Chikava y Buenavista.
Uno de los principales acuerdos alcanzados fue que ambas partes se comprometieron a mantener la calma y evitar cualquier tipo de agresión en el territorio en disputa.
Por parte de Santa María Yolotepec, las autoridades anunciaron que convocarán a una asamblea comunitaria para que las y los habitantes definan nuevos acuerdos que les permitan volver a la mesa de negociación, donde se prevé avanzar con trabajos técnicos e informativos.
La reunión también definió que los cuerpos de seguridad continuarán realizando recorridos de vigilancia para proteger la integridad de la población.
En estos trabajos participaron representantes de la Subsecretaría de Desarrollo Democrático, la Junta de Conciliación Agraria, la Coordinación para la Atención de los Derechos Humanos, la Coordinación de Delegados de Paz Social y la Guardia Nacional.
La Sego destacó que este proceso forma parte del eje Paz Territorial, dentro del Programa Paz con Justicia y Bienestar Social, y reiteró su llamado a las comunidades a conducirse con civilidad y privilegiar el diálogo.
El objetivo, dijo, es lograr la pacificación en una región marcada por décadas de disputas agrarias.







































