Las autoridades municipales y auxiliares del estado de Oaxaca se han convertido en blanco de ataques mortales. La última víctima fue Crescencio Hernández, agente de Río Metates, municipio de Santiago Juxtlahuaca, cuya muerte se reportó el sábado. Además de que en este último atentado sufrió lesiones el hijo del agente.
El asesinato de Crescencio fue en un ataque armado registrado el pasado 26 de julio, en la carretera federal 125, en jurisdicción de Putla Villa de Guerrero. El Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT), del que era integrante el agente, responsabilizó al Movimiento de Unificación y Lucha Triqui Independiente (MULTI) y acusó indiferencia de las autoridades estatales y federales ante las muertes de sus compañeros.
Con Crescencio, son al menos seis autoridades municipales las asesinadas en lo que va de 2025: dos agentes, dos regidores y dos presidentes.

Antes de Crescencio, el pasado 15 de junio fue asesinada la primera presidenta municipal de San Mateo Piñas, Lilia Gema García Soto. En el ataque también fue asesinado el agente de Agua Caliente, Gregorio García Ruiz, quien se encontraba en el palacio municipal al momento en que un comando armado de cinco personas irrumpió para disparar al menos 60 veces en contra de ambos.
El 15 de mayo fue asesinado el edil de Santiago Amoltepec, Mario Hernández García. El 10 de mayo fue ultimado el regidor de Educación y ex candidato a la presidencia municipal de Santiago Niltepec por el Partido del Trabajo, David Castillejos Cruz.
El 17 de febrero también sufrió un ataque armado el presidente municipal de Mazatlán Villa de Flores, Teófilo Marín Pablo, quien resultó lesionado. Sin embargo, el chofer del vehículo en que iba a una comunidad de su municipio falleció y otras tres personas sufrieron lesiones.
El 13 de febrero fue asesinado a balazos Constantino Soriano, regidor de hacienda de San Miguel Panixtlahuaca, región Costa.







































