Un asalto con violencia moral contra un taxista ocurrido en la ciudad de Oaxaca de Juárez derivó en la vinculación a proceso y prisión preventiva de un hombre identificado como J.L.R.S., señalado como uno de los presuntos responsables.
El hecho ocurrió el 6 de febrero de 2026. Cuando la víctima, identificada como D.P.G., conducía un vehículo habilitado como taxi del sitio Libertad sobre la carretera Cristóbal Colón.
EL ASALTO: AMAGADO CON ARMA DE FUEGO Y OBJETO PUNZOCORTANTE
De acuerdo con la investigación ministerial, a la altura de la agencia municipal de Santa Rosa Panzacola, dos personas hicieron la parada y abordaron la unidad.
Minutos después, cuando el taxi circulaba por calles de la colonia Lomas de San Jacinto, los pasajeros habrían amagado al conductor con un arma de fuego y un objeto punzocortante, exigiéndole la entrega del dinero.
Durante la agresión, los presuntos responsables se apoderaron de monedas, la cartera y un teléfono celular propiedad del chofer.
El delito fue clasificado como robo con violencia moral, figura que implica el uso de amenazas para someter a la víctima sin necesariamente concretar lesiones físicas.
DETENCIÓN TRAS INTENTO DE HUIDA
Luego del asalto, el conductor descendió del vehículo y pidió auxilio. Con apoyo de otras personas, logró retener a uno de los presuntos implicados cuando intentaba huir del lugar.
El detenido fue puesto a disposición de la autoridad ministerial, que integró la carpeta de investigación y presentó el caso ante un juez de control.
VINCULACIÓN A PROCESO Y PRISIÓN PREVENTIVA
En audiencia inicial, el juez calificó como legal la detención y comunicó la imputación. Posteriormente, dictó auto de vinculación a proceso contra J.L.R.S., imponiéndole la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa.
El órgano jurisdiccional fijó además un plazo de un mes para el cierre de la investigación complementaria, periodo en el que se deberán robustecer los elementos de prueba para determinar su situación jurídica definitiva.
VIOLENCIA CONTRA TRANSPORTISTAS: UN FOCO ROJO
El caso vuelve a colocar en el centro la vulnerabilidad de conductores del transporte público ante asaltos cometidos bajo la modalidad de pasajeros que simulan un servicio.
Aunque en este hecho uno de los presuntos agresores fue detenido de inmediato, la recurrencia de estos delitos mantiene en alerta a trabajadores del volante. Quienes demandan mayores condiciones de seguridad y vigilancia en rutas urbanas y colonias periféricas.






































