En lo que parece ser una mini operación “Enjambre”, ayer, elementos de la Agencia Estatal de Investigación de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) detuvieron al presidente municipal de San Pedro Ocotepec, Mixe, Marciano Montes Ortiz, junto con varios integrantes de su cabildo, quienes inicialmente fueron señalados por el delito de resistencia de particulares.
Las autoridades municipales están bajo investigación por presuntos delitos de alto impacto, como tráfico de armas, despojo de tierras, homicidios y desplazamiento forzado. Con todo ello se alimentó la violencia en la zona, con desplazamiento de más de 128 familias, rompimiento de mesas de diálogo y demandas de patrullaje de la Guardia Nacional y la Defensa en la zona.
Menos de siete horas después de la captura de David García Jiménez, presidente municipal de Huautla de Jiménez, el cabildo de San Pedro Ocotepec fue detenido mientras realizaban trámites de acreditación en el Centro Cultural y de Convenciones de Santa Lucía del Camino.
Entre los detenidos se encuentran: Marciano Montes Ortiz, presidente municipal; José Carmona Montes, síndico municipal; Violeta José Juárez, regidora de Obras; Héctor Montes Antonio, secretario municipal; Benjamín Martínez Rosales, tesorero municipal.
En primera instancia La FGEO investiga a algunos de los detenidos por su presunta participación en el asesinato de un campesino y su hija el pasado 1 de enero en la agencia Guadalupe Victoria. Este hecho fue denunciado en redes sociales por la diputada federal Aracely Cruz.
Además, las autoridades vinculan a los funcionarios con aproximadamente 20 homicidios ocurridos en los últimos cinco años. Se les acusa de liderar un grupo paramilitar responsable de un ataque a la comunidad de Guadalupe Victoria, Juquila Mixes, el 6 de enero de 2017. Dicho ataque provocó el desplazamiento forzado de más de 100 familias, entre las cuales había mujeres, niños y ancianos.
La detención de estas autoridades está precedida de una estela de sangre en la región y la violencia desatada cumple ya 7 años, de acuerdo con información periodística.
“Hubo una refriega violenta, hay refugiados y un muerto, pero queremos que las cosas se resuelvan de la mejor manera”, señalaba el 10 de enero de 2017 el ex presidente municipal de San Juan Juquila, Mixe, Rolando Diego Miguel al solicitar la instalación de una base de operaciones mixtas en la zona integrada por Ejército Mexicano para evitar más derramamiento de sangre.
El sábado 7 de enero de ese 2017 fue sombrío para la zona. Presuntamente habitantes de San Juan se enfrentaron con su agencia municipal Guadalupe Victoria, donde un menor de 15 años fue asesinado, “la situación es álgida, de inseguridad y preocupación”, indicaban las crónicas de esos días.
El ex edil fue acusado de la agresión a Guadalupe Victoria, lo cual fue negado y argumentó una trifulca donde murió un joven de 15 años, así como otros 4 habitantes de Juquila y un número indeterminado de habitantes de Guadalupe resultaron heridos.
El problema se centra en una disputa agrario electoral, y en el que están, presuntamente, inmiscuidos el municipio de San Pedro Ocotepec, quien pretender erigirse como cabecera de Guadalupe Victoria.
Incluso, en diversas ocasiones los habitantes de las comunidades han señalado que tienen metidas las manos el director del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), en ese entonces ya ex funcionario del gobierno de Oaxaca con Gabino Cué y, por otro lado, el ex líder de la Sección 22, ex diputado y hoy funcionario de la SEP, Azael Santiago Chepi.
El conflicto también tiene connotaciones políticas, debido a que un grupo de pobladores de Guadalupe Victoria en ese entonces desconoció al ex agente municipal, Juan Feliciano Rosales, afín a las autoridades de San Juan Juquila, y denunciaron la imposición de Seferino Flores, por lo que nombraron a Germán Pérez.
Desde esa fecha, en la comunidad de Guadalupe se han dividido entre quienes reconocen a Juquila como cabecera municipal y quienes respaldan a Ocotepec. De ambos lados hay refugiados, al menos 250 personas están en Juquila y un aproximado de 500 en Ocotepec, señalaban notas periodísticas.
Persiste reguero de sangre

El 6 de enero del año 2017, 128 familias integradas por 527 personas fueron desplazadas en forma violenta de la comunidad de Guadalupe Victoria, Juquila Mixes. Durante varios años vivieron en el auditorio de dicho lugar, careciendo de alimentos y de atención médica, con escuelas cerradas y en calidad de desplazados.
El 14 de julio del 2022 fue asesinado en un paraje cercano a la comunidad de Juquila Mixes, en el perímetro del Cerro Pelón, el defensor comunitario de derechos humanos de la región mixe Crispín Reyes Pablo de 60 años de edad, quien fue agente municipal de la comunidad indígena Mixe de Guadalupe Victoria, San Juan Juquila Mixe.
Reyes Pablo fue agente municipal de Guadalupe Victoria, y quien participó en la defensa de 128 familias que fueron desplazadas de sus hogares.
Ya para el 17 de julio del 2022, aproximadamente 11:15 horas, en el paraje el Coscomate San Juan Juquila Mixes, se encontraron los cadáveres de un hombre y una mujer, quienes eran los señores Porfirio José Avelino de 88 años de edad y su esposa Epifanía Hernández de 78 años originarios de Guadalupe Victoria Mixes, quienes tenían varios impactos de arma de fuego en el cuerpo.
Para el inicio del ciclo escolar 2024-2025, las autoridades educativas reportaban que en la agencia Guadalupe Victoria las clases permanecían suspendidas desde hace siete años a raíz de un conflicto intermunicipal. En agosto de este año existía la posibilidad de que las clases se reanudaran, pero los acuerdos se suspendieron a raíz de la ocurrencia de hechos violentos los cuales tres semanas dejaron tres personas muertas en la comunidad.
En julio de este año los desplazados bloquearon las obras de la supercarretera Mitla-Tehuantepec en demanda de seguridad y regreso a su comunidad.
Sin embargo, para agosto, en menos de 72 horas, cuatro personas fueron sido asesinadas en la comunidad de Guadalupe Victoria. Una persona respondía al nombre de Matías M.R., de 35 años de edad. Días previos, en el paraje El Calvario, fueron ultimados a balazos Zenón R. y Delfino Pablo, durante una emboscada. El mismo día, fue asesinado a balazos Ausencio M., y lesionado Francisco P.
Respecto al crimen ocurrido ese lunes 12 de agosto, se presume que los presuntos asesinos habrían sido de la comunidad de San Pedro Ocotepec.
Delitos bajo investigación
Entre las posibles implicaciones de los detenidos ayer, destacan: tráfico de armas; homicidios múltiples; despojo de tierras y desplazamiento forzado de comunidades indígenas.
El 6 de marzo del año pasado, representantes de la agencia municipal de Guadalupe Victoria, perteneciente a San Juan Juquila, Mixe, incluso solicitaron al Gobierno del Estado la separación de ese municipio. Acusaron que han sido víctimas de violencia por la cabecera municipal, aunado a que tampoco han recibido recursos del ramo 28 y 33.







































