Una violenta ejecución sacudió la tranquilidad de esta comunidad la noche del martes 14 de abril. Un conocido comerciante, identificado por los vecinos como “Luisito”, fue masacrado a balazos por sujetos desconocidos que lograron burlar el cerco policial tras disparar en al menos 12 ocasiones.
DESCRIPCIÓN DE LOS HECHOS
El reloj marcaba aproximadamente las 20:15 horas cuando el pánico se apoderó de los habitantes de la calle Prolongación de Unión y Progreso. Cerca del templo católico de la población, una ráfaga de disparos rompió el silencio, obligando a los transeúntes a buscar refugio en viviendas y negocios cercanos.
Según los primeros testimonios, los agresores interceptaron a su víctima y abrieron fuego a quemarropa desde un vehículo color azul, para después acelerar y perderse entre las calles de la demarcación con rumbo desconocido.
LA VÍCTIMA
En el lugar, tendido sobre el asfalto, quedó el cuerpo de Luis V. M., de 31 años de edad. El joven comerciante presentaba múltiples heridas producidas por proyectil de arma de fuego en órganos vitales. Minutos después del ataque, familiares y amigos se congregaron en el sitio, reconociendo legalmente el cuerpo entre escenas de dolor e impotencia.
ABREN CARPETA DE INVESTIGACIÓN
Tras los reportes a los servicios de emergencia, paramédicos de la zona arribaron con la esperanza de brindar primeros auxilios; sin embargo, tras una rápida valoración, confirmaron que el hombre ya no contaba con signos vitales debido a la gravedad de las lesiones.
Elementos de la Policía Estatal y Municipal procedieron de inmediato al acordonamiento del área, estableciendo un perímetro de seguridad para preservar la evidencia, mientras se desplegaba un operativo de búsqueda en las carreteras colindantes, sin resultados positivos hasta el momento.
PRIMERAS DILIGENCIAS
Agentes de la Unidad de Investigación de Delitos de Alto Impacto, dependientes de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), se hicieron cargo de la escena. Los peritos criminalistas fijaron y recolectaron más de 12 casquillos percutidos, los cuales serán analizados para determinar el calibre y si el arma ha sido utilizada en otros hechos delictivos. Finalmente, se ordenó el traslado del cuerpo al Servicio Médico Forense (SEMEFO) para la necropsia de ley.







































