A casi tres meses de la desaparición de la ingeniera triqui Roxana López Martínez, originaria de San Martín Itunyoso, el gobierno de Oaxaca reconoció públicamente que la principal línea de investigación apunta hacia su pareja sentimental. Quien actualmente cuenta con una orden de aprehensión por su presunta responsabilidad en el caso.
Durante una declaración reciente, el mandatario estatal aseguró que la Fiscalía General del Estado mantiene avances importantes en la investigación. También confirmó que el presunto implicado ya fue plenamente identificado.
“Sé que su pareja fue el responsable de esto. Ya tiene orden de aprehensión y la Fiscalía está trabajando para dar con su paradero”, declaró el gobernador, aunque evitó revelar mayores detalles al señalar que existe “mucha información” integrada en la carpeta de investigación.
TRES MESES SIN RASTRO DE ROXANA
El próximo 20 de mayo se cumplirán tres meses desde que Roxana López Martínez, de 24 años, fue vista por última vez en San Martín Itunyoso, comunidad triqui de donde es originaria.
De acuerdo con testimonios de habitantes, la joven habría estado en el domicilio de su entonces pareja, Dagoberto López Díaz, sobrino del actual edil de ese municipio, Vilgaid López Guadalupe. Desde entonces, no se tiene información oficial sobre su paradero.
La desaparición ha provocado movilizaciones de organizaciones indígenas y colectivos sociales que acusan lentitud, omisiones y falta de transparencia por parte de las autoridades encargadas de investigar el caso.
ORGANIZACIONES DENUNCIAN INDIFERENCIA
Integrantes del Consejo Indígena Popular de Oaxaca (CIPO) instalaron un plantón frente al Palacio de Gobierno para exigir la localización con vida de Roxana. Además de denunciar lo que consideran abandono institucional frente a la desaparición de mujeres indígenas.
“La desaparición de una mujer indígena no puede tratarse con indiferencia y burocracia”, expresaron durante la protesta.
Marisela García, integrante del CIPO, cuestionó la falta de resultados concretos. Esto, pese a los operativos realizados en semanas recientes.
“Hace un mes hubo un cateo en el domicilio del edil y hasta la fecha no se sabe qué hallaron”, reclamó.
Las organizaciones también señalaron que el principal sospechoso continúa prófugo. Mientras tanto, la familia enfrenta incertidumbre y desgaste emocional sin acompañamiento suficiente por parte del Estado.
EL CASO REFLEJA LA CRISIS DE MUJERES DESAPARECIDAS
El caso de Roxana ha reactivado el debate sobre la desaparición de mujeres indígenas en Oaxaca. Una problemática que colectivos consideran invisibilizada y atendida con desigualdad institucional.
“Van tres meses que no sabemos nada de Roxana. Su familia no debe vivir con este dolor”, denunciaron integrantes del CIPO, quienes pidieron apoyo psicológico y atención integral para los familiares.
Aunque el gobierno estatal asegura que existen avances en la investigación, la ausencia de resultados visibles y la falta de captura del principal señalado mantienen la presión social y el reclamo de justicia.





































