Representantes del Centro Profesional Indígena de Asesoría Defensa y Traducción, A. C., (CEPIADET), confían que el caso de Adela, una indígena que fue procesada por el asesinato a su agresor, no se replique con Roxana en el Estado de México.
CASO ADELA
El caso de Adela, una mujer indígena de la Sierra Mazateca, ocurrió en mayo del 2009 cuando un sujeto la agredió sexualmente mientras se encontraba convaleciente de una cesárea. “Ella venía recuperándose de una operación, cuando una persona la agrede sexualmente y en ese momento su esposo llega en su auxilio a defenderla”.
“Cuando llegan a defenderla, lo que ella hace es agarrar sus cosas y se aleja del lugar, mientras su esposo y el violador quedan agrediéndose obviamente el agresor muere y días después detienen a Adela y a su esposo. Adela fue acusada de ser cómplice de la muerte de su agresor, concretamente la acusan de haberle pasado el machete a su esposo para que matara a su agresor”, explicó Gerardo Martínez Ortega, coordinador jurídico y de litigio de CEPIADET.
Pese haber hecho uso de su legítima defensa, la pareja pasó más de nueve años en prisión en el estado de Oaxaca, hasta que fue liberada por una resolución de la Sala de Justicia Indígena que detectó violaciones a los derechos humanos desde cuando declararon ante el agente del ministerio público.
“La Sala dice que cuando una persona indígena declara ante el MP y lo hace sin intérprete, todo lo que tiene alrededor de esa declaración es nula, entonces, al ser nula todo lo que se obtuvo alrededor de su declaración no hay material para sostener la acusación, por eso decretaron su libertad por una sentencia absolutoria. Los dos fueron liberados porque era el mismo asunto y ordenaron la libertad”.

Se ha legislado, pero las leyes no se aplican
Martínez Ortega destacó que a nivel nacional y estatal, existe una legislación sólida que permiten defender estos casos como lo que ahora ocurre con el caso Roxana, quien es acusada de asesinar a su presunto agresor, “porque habría que considerar la legítima defensa y habrían elementos para que obtuviera su libertad”.
“La legislación que hay para las mujeres es bastante sólida, pero tenemos un problema en cuanto a la aplicación, porque existen muchos operadores como ministerios públicos, abogados, jueces y demás que de repente no aplican bien el derecho a la legislación y lo que provoca es que estén muchas personas privadas de su libertad por varios motivos como por mucho tiempo sin recibir sentencia, porque no pueden contar con la asistencia de un intérprete o por no contar con un defensor”.
“El problema no es la legislación, sino la aplicación de esa legislación y la falta de entendimiento de su aplicación por parte principalmente de los jueces, porque en el caso de Adela, le estaban exigiendo una conducta que ella no podía adoptar, se le estaba exigiendo haber detenido a su esposo para que no matara al agresor, lo que físicamente no podía hacer porque estaba convaleciente y eso complica el proceso. La legislación es buena, el problema es que no se aplica o no se les juzga el tiempo que establece la ley”.

CASOS SIMILARES CON DIFERENTES PROCESOS
El coordinador jurídico y de litigio de CEPIADET señaló que en el caso de Adela que inició en mayo del 2009, se concluyó hasta enero del 2018 cuando obtuvo su libertad, “se tardaron mucho para dictarle sentencia porque el asunto se radicó en el juzgado mixto de Huautla de Jiménez, pero ella estaba privada de su libertad en el penal de Tanivet, nada más para una notificación en el juzgado mixto para enviarla al penal, eran meses los que pasaban”.
“Luego el número de asuntos que hay en los juzgados, estamos en la presencia de que el plazo que la Constitucion establece para que una persona pueda ser juzgada, no se está respetando. En este caso como el de Roxana, lo que se aplica es la lógica en el sistema de justicia, ocurre un hecho delictivo, entonces las instituciones se ven en la necesidad de dar respuesta”.

“Me parece que en este caso que ocurrió en el Estado de México, existen suficientes elementos de que pueda obtener su libertad porque básicamente la conducta de ella fue encaminada a defenderse de su agresor, parecido al asunto de Adela, la diferencia es que hay probabilidades de que su juicio venga pronto porque el asunto está dentro de este sistema acusatorio conocido como juicios orales que suelen ser más rápidos y los tramites de sus asuntos son más ágiles, a diferencia de Adela que era el sistema tradicional, los escritos tardaban meses en darles respuestas”.
PODRÍA ESTAR PRESA LARGO TIEMPO
Gerardo Martínez, también consideró que se puede correr el riesgo de que la joven pueda estar mucho tiempo privado de su libertad en caso de no contar con una defensa adecuada. “Tiene ese derecho fundamental a una adecuada defensa, porque muchas de las veces sobre todo en el caso de las mujeres y personas indígenas es que se tienen que cumplir con el requisito que señala la ley que deben tener un defensor”.
“El problema es que las o los defensores cumplan con su papel, porque en Oaxaca hemos observado que solamente cumplen con su papel de estar presentes, pero no realizan ninguna función tendiente a defender a la persona, entonces si Roxana tiene una buena defensa, tiene todas las probabilidades de obtener su libertad en un tiempo no tan prolongado como Adela, esperamos que no se replique el mecanismo de que tenga que ser privada de su libertad para esperar alguna sentencia”, apuntó.








































