Diez años después de un violento secuestro ocurrido en la región de Viguera, Oaxaca, dos hombres fueron finalmente condenados cada uno a 65 años de prisión por haber privado de la libertad a una mujer y herido a su esposo durante el ataque. El caso, que permaneció sin resolución por más de una década, terminó con una sentencia judicial en firme contra los responsables.
Los hechos ocurrieron en julio de 2013, en el paraje San Pedro Trinidad de Viguera. Cuando la víctima fue interceptada mientras se encontraba con su esposo. De acuerdo con el expediente penal, los agresores —identificados como Gerardo G.F., alias “El Don”, y Julián R.B., alias “El Oaxaco”, golpearon al esposo y secuestraron a la mujer.
Los delincuentes mantuvieron a la víctima en cautiverio. Mientras que exigían a sus familiares el pago de una alta suma de dinero a cambio de su liberación.
LA DEMORA DE LA JUSTICIA
Pese a la gravedad de los hechos, la sentencia llegó una década después. Fue hasta recientes investigaciones —basadas en inteligencia criminal— que se logró ejecutar la orden de aprehensión contra ambos responsables.
Tras su detención, “El Don” y “El Oaxaco” fueron puestos a disposición del juez correspondiente. Quien, luego de analizar los datos de prueba presentados, emitió la sentencia condenatoria.
“El Juez dictó una sentencia condenatoria de 65 años de prisión para cada uno de los responsables de la comisión del delito de secuestro”, se informó oficialmente.
UN CASO QUE REFLEJA RETOS PERSISTENTES EN LA INVESTIGACIÓN CRIMINAL
Aunque la condena representa una victoria tardía para la víctima y su familia, el caso también evidencia un problema estructural en la impartición de justicia: la lentitud en el proceso judicial y en la ejecución de órdenes de aprehensión en delitos de alto impacto.
Durante años, los responsables permanecieron libres pese a que existía una denuncia formal y, según los reportes, una investigación en curso. El hecho de que el castigo llegue diez años después pone sobre la mesa una pregunta ineludible: ¿cuántas otras víctimas esperan aún justicia?
VIOLENCIA EXTREMA Y ALTA IMPUNIDAD
El caso de Viguera es uno más dentro de la larga lista de secuestros que han afectado a Oaxaca. Así como diversas regiones del país en las últimas décadas. La violencia utilizada por los agresores —quienes no solo secuestraron a la mujer, sino también agredieron físicamente a su esposo— revela el nivel de brutalidad con el que operan ciertos grupos, incluso a nivel local.
Aunque los nombres de los responsables, “El Don” y “El Oaxaco”, sugieren una identidad criminal consolidada, las autoridades no han informado si pertenecen a alguna estructura delictiva mayor.
CIERRE DE UN CICLO PARA UNA FAMILIA, PERO NO PARA EL SISTEMA
La Fiscalía aseguró que mantiene su compromiso con la persecución de los delitos de alto impacto. Además, reiteró que “presentará ante la ley a quien o quienes resulten responsables”.
Sin embargo, para la víctima y su familia, la justicia llegó con retraso. Y para el sistema judicial, el caso representa un recordatorio de que no basta con resolver un expediente: es fundamental hacerlo a tiempo, con eficacia y con un enfoque centrado en la reparación del daño y la prevención del delito.






































