Confianza, generar confianza, es lo que demandamos a los funcionarios de salud y bienestar. Nada más.
¿Desde cuándo contaba el gobierno mexicano con el lote FT3002 para aplicarse a menores? ¿Por qué, si se conocía la fecha de caducidad del biológico, este no se distribuyó con meses de anticipación y se aplicó a menores cuyos padres han clamado por el biológico? ¿Cuándo se adquirió, cuando llegó a Oaxaca? ¿Por qué se decidió, ya caducada, enviar la vacuna a nuestro estado y quién designó redistribuirla concretamente en el Istmo, en el puerto de Salina Cruz?, preguntas cruciales sin una clara respuesta.
Lo que se observó ayer fue una autoridad irresponsable.
Lo cierto es que un encargado, no un funcionario, director de área, ni alto mando de la delegación de las secretarías del Bienestar o Salud trató de “explicar” a padres de familia que el lote FT3002 de la vacuna BNT162b2 de Pfizer/BioNTech presentación pediátrica, para infantes de 5 a 11 años estaba caducada desde junio pasado, pero la Cofepris “había autorizado” (sin presentar pruebas de que podía aplicarse) y trasladó la responsabilidad de la vacunación a padres de familia, como si todos los oaxaqueños fuéramos científicos, especialistas o médicos para saber la efectividad de esa sustancia o si se enfrentaría algún problema en la salud.
El asunto, querido lector, lectora, es muy grave. La negligencia oficial se paga con confianza. Oaxaca es una de las entidades con menor porcentaje de su población vacunada en el país, alrededor del 80% y mucha de la reticencia se centra en atavismos, creencias, falta de información pero, sobre todo, en la desconfianza. Y cualquier argumento que brinden las autoridades estará ya en tela de juicio. Nos explicamos.
Luego de la confusión generada por el video en el cual el señor de apellido Flores informó a los padres de familia de la caducidad, nadie del sector salud, de la delegación de Bienestar o del gobierno estatal brindó información precisa al respecto
Sin duda, las vacunas son confiables y no recibirlas es la peor decisión. Luego de fabricadas, cuentan con 9 meses para caducar, pero la fecha que Pfizer impuso en el lote fue de junio de 2022. Especialistas consultados por la columna indicaron que, como muchos medicamentos, hay un periodo en que éstas son efectivas aún después de su caducidad. En el caso del lote de vacunas FT3002 podrían aplicarse hasta septiembre de este año. Pero ni la inefable Nancy Ortiz, delegada de Bienestar, responsable del programa de la Secretaria de Salud, la secretaria de los servicios de Salud de Oaxaca, Virginia Sánchez Ríos o personal Sedena, con quienes se coordinan, se dignaron a ofrecer una explicación oficial, al menos al cierre de esta columna.
Y, aunque así hubiera sido, ya habían inoculado el virus de la incertidumbre y perdido la confianza de los padres de familia.
Por cierto ¿cuántas jornadas de vacunación se han llevado a cabo en Oaxaca? ¿decenas? Pues los irresponsables funcionarios insisten en faltarle al respeto a los ciudadanos. Largas filas, desorgnización, mala información; muchos infantes en compañía de sus padres acudieron a Ixcotel cuando solo se iba a vacunar ahí a menores amparados por un juez y, por ello, se debió iniciar un peregrinar para buscar puntos de vacunación y se observó una larga fila en inmediaciones del Consejo de Tutela, en el antiguo aeropuerto.
Además, se empañó el banderazo a la jornada para menores de 5 a 11 años presidido por el gobierno estatal dado que, apenas transcurridas dos horas, ya se habían agotado las dosis en varios puntos de vacunación y muchos padres, a pesar de pasar la noche anterior formados en las calles, no vieron coronado su esfuerzo con el biológico para sus hijos.
¿Habrá suficiente abasto en los siguientes días para que la vacunación no quede trunca? Ayer se aplicaron, según los SSO, 66 mil dosis. La meta es aplicar 101 mil 064 dosis suministradas a adolescentes de 11 a 17, dice un boletín difundido la tarde noche de ayer. Nada sobre la vacunación a menores de 5 a 11 años.
Ayer, de manera extraoficial, se conoció que el lote caducado ya había sido agotado en la vacunación, por lo que, en los siguientes días las dosis estarán vigentes.
Una palabra, solo una demandamos a la autoridad: confianza.
Guelaguetza montada en la quinta ola
A quienes se les ve muy relajados a pesar del aumento acelerado de casos de Covid-19 en la capital oaxaqueña, son a las autoridades del sector salud estatal y municipal, que carecen de estrategias para frenar este incremento en el mes de la Guelaguetza.
A pesar de la cercanía de los Lunes del Cerro y el inicio de la temporada vacacional, cuando se prevé una gran afluencia de turistas nacionales y extranjeros, a las autoridades no les importa que Oaxaca apenas llegará al pico de la quinta ola de Covid-19.
Si las autoridades apuestan por las fiestas de la Guelaguetza, que por dos años consecutivos se suspendió, deberían ahora aplicar estrategias que eviten que los contagios presenten un mayor aumento en las últimas semanas de julio.



































