Esta es parte de la historia de lo que fue una fábrica de cal en El Marquesado y lo que es hoy.
El Marquesado es un barrio de la ciudad de Oaxaca y que el vulgo llama indebidamente ex marquesado a pesar de que cuenta con un documento oficial, un decreto, que en mi opinión es como el equivalente a una acta de nacimiento actual y con validez oficial.
Para ilustrar lo anterior comparto con ustedes el texto del Decreto No. 11, de fecha 7 de diciembre de 1908, del Gobernador Constitucional del Estado Libre y Soberano de Oaxaca Emilio Pimentel que a la letra dice, y cito:
“Artículo 1o.- El pueblo de Santa María Oaxaca, conocido igualmente con el nombre de “El Marquesado,” dejará de serlo en el sentido legal de la palabra, pasando a formar parte de la Ciudad de Oaxaca de Juárez de la que constituirá el Cuartel Noveno.” Hasta aquí la cita.
En 1957, entre la parte posterior del panteón de El Marquesado y la carretera Internacional 190 al Istmo de Tehuantepec, era una sitio que estaba muy lejos de la ciudad de Oaxaca formado por laderas que forman parte del cerro del Fortín; ni siquiera servían para sembrar; allí pastaban chivos, burros, ganado vacuno y se podían ver coyotes, zorros, liebres, conejos y aves de rapiña como gavilanes, halcones y águilas.
El señor Jesús Torres Barriga pensando en crear una fuente de trabajo para campesinos y artesanos que llegaban de diferentes regiones del estado y braceros que regresaban del norte para avecindarse en el Marquesado, se le ocurrió la idea de establecer una fábrica de cal, a pesar de no contar con material prima en esta parte de la ciudad.
Así nació en 1957, Cal Oaxaca que tardó, según cuentan los viejos del barrio, seis años en echarse a andar.
En 1964 don Mario Torres, compra a su papá Cal Oaxaca. En 1965, Cal Fortín, pasa a ser Cal Lobo, en 1975 el crecimiento de la ciudad había absorbido al panteón y a la calera y en consideración a los vecinos a los que llegaba el polvo de la cal; deja de operar.
Durante 27 años estuvo abandonada; en 2002 llega el nuevo propietario y empieza a limpiar en lugar; trabajo que a la fecha no termina. Se han recuperado y habilitado espacios para innovación social, arte y cultura.
La Calera funciona actualmente con un conjunto de talleres y espacios destinados para el desarrollo de programas creativos, académicos y experimentales. Como un espacio autónomo y sustentable, que busca proyectos interdisciplinarios que modulen la convergencia de los residentes, la comunidad circundante y los visitantes en general, con base en la convivencia, la creatividad, la creación y transmisión de conocimiento.
Su misión es impulsar el desarrollo de proyectos creativos sustentables, a través de la oferta de espacios industriales reacondicionados y mediante la participación directa en la organización, fomento y difusión de los mismos.
Su visión: ser un espacio que posibilite la creación, desarrollo y exhibición de proyectos interdisciplinarios en línea con las necesidades de su entorno y tiempo. La Calera contará con los espacios y herramientas que permitan lograr resultados y continuidad en los proyectos que gestionen.
Su objetivo: incrementar el número y calidad de espacios para el desarrollo de proyectos creativos sustentables.
La estrategia, reforzar el conocimiento público sobre la ubicación y actividades efectuadas en La Calera.
Sus valores, el uso de energías alternativas, materiales y agua reciclados, con énfasis especial en la rehabilitación y vida de espacios y naturaleza dentro de La Calera, así como en los proyectos que apoya.
“Las corrientes de agua son como los ojos del paisaje” se lee en la entrada de La Calera.
La Calera que aún vive para bien de los oaxaqueños que aman verdaderamente a Oaxaca; los que trabajan día a día por su progreso con hechos, no con palabras.
Hoy he regresado a La Calera a donde venía de niño a jugar beisbol; me sorprende gratamente encontrar que a pesar del tiempo transcurrido no ha perdido su fisonomía original.
Como un ícono, en el patio, se levanta un enorme molino vertical. Cuenta con un área bioclimática, planta de tratamiento de agua, salas, salones, terrazas; muebles con cubierta de vidrio templado de 6 mm., de material reciclado de la fábrica original, de la segunda fábrica, de la fábrica de aceite y de una imprenta. Todo con la idea de hacerla sustentable sin perder, como dejé asentado, su fisonomía original.
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