Para los albañiles, la santa cruz no es el 3 de mayo, es al día siguiente.
–El Mapache Guasón.
La Reforma Educativa se ha vuelto una suerte de pelota que rebota por todos lados, gracias a la obsesión por eliminar todo lo que haya tocado o creado Enrique Peña Nieto.
En la campaña del actual señor Presidente López Obrador, él mismo pregonaba que la echaría abajo.
Se le ha denominado “mal llamada Reforma Educativa”, “ Reforma Punitiva”, “Reforma de Peña Nieto”, que no quedaría “ni una como de ella” y otras lindezas.
Qué necesidad de tanto rencor
Qué manera de perder el tiempo.
Sin embargo y a pesar de los pesares, la Reforma Educativa sigue vigente, ya que no se ha podido por múltiples circunstancias abrogarla, es decir borrarla de la faz de la Tierra, y en ese contexto, están haciendo el ridículo y caminando por el sendero del desprestigio.
Al no haberse logrado la aprobación de la nueva Reforma Educativa, “la de López Obrador”, sigue en vigor la de Peña Nieto y aunque el señor presidente en un famoso memorándum haya ordenado su no aplicación, la Reforma de Peña Nieto sigue tan campante.
En efecto, aprobada la nueva Reforma en la Cámara de Diputados al Congreso de la Unión -Cámara de Origen-, fue enviada al Senado en donde no fue aprobada porque no se consiguió la mayoría calificada de votos.
No se logró la mayoría, por la falta de UN SOLO VOTO, de MORENA- en el Senado.
Ahora bien, en situación extrema, el señor Senador Ricardo Monreal, líder de la fracción parlamentaria de MORENA, anuncia que el lunes, para usted amigo lector, querida lectora, mañana seis de mayo, al reunirse la Comisión Permanente al Congreso Federal, pedirán que se cite a un período extraordinario de sesiones para el próximo miércoles ocho de mayo de 2019, y allí tratar de aprobar la multicitada Nueva Reforma.
En que osos meten al señor presidente sin razón de ser, al grado que pudieran meter la pata y cometer un error colosal por los apresuramientos.
Lo digo porque es posible que al estar los legisladores federales en receso y regados por todo el país, quizás algunos no puedan acudir al llamado de su partido y estar listos para lograr la votación mayoritaria, y entonces con la coña entre las patas, deberían esperar hasta el próximo parido ordinario de sesiones el uno de septiembre de 2019 y proceder a la aprobación.
En ese caso, tendrían cuatro meses completos, para estudiar a fondo los cambios necesarios, y presentar un proyecto inteligente y bien estudiado.
Pero no, como dice el tango no quieren olvidar su obstinación.
Yo también soy pueblo.
Por allí nos encontraremos.




































