Desde hace muchos años se ha permitido y tolerado que organizaciones de comerciantes y de grupos de presión se apoderen de espacios públicos en nuestra capital destinados a la sana convivencia y recreación de familias oaxaqueñas. Al paso del tiempo esas zonas urbanas se han perdido por completo, y hoy la ciudad ya no cuenta con sitios para la naturaleza, lo cual genera un gran riesgo para la comunidad, pues sin áreas verdes está destinada a un clima extremoso.
Claro ejemplo del abandono es el Parque del Amor, actualmente en poder de las diferentes organizaciones de comerciantes ambulantes que operan, y que desde hace más de una década han impuesto su ley. Debido a la impunidad y la ausencia de Estado de Derecho quienes integran estas organizaciones siguen apoderándose de estos lugares, lo cual urge frenar y recuperar en bien de la población.
En Oaxaca de Juárez existe un gran déficit de zonas verdes en la capital, pues a pesar de que hay parques y espacios de recreación se carece de verdaderos pulmones naturales que permitan a la sociedad un desenvolvimiento que beneficie la calidad de vida. De los 12 parques que existen en el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca y su periferia, solamente dos se encuentran en buenas condiciones y sin riesgo de invasión por el comercio informal, los demás se encuentran invadidos por todo tipo de comerciantes.
Ante tales condiciones se debe exigir a las autoridades rescatar las pocas zonas verdes de la ciudad y en el saneamiento de árboles de parques y jardines, así como emprender acciones que contribuyan a la creación de nuevas zonas, donde se privilegie las plantas y los árboles. Rescatar los existentes, pues muchos de estos espacios están lisos, sin pasto ni plantas y además en mal estado.
Estas acciones ayudarán a mejorar el cuidado del suelo, ya que las plantas son vitales para mantener nuestros ecosistemas sanos; por ello, se debe mirar hacia un futuro sustentable, en donde nuestras próximas generaciones sean conscientes de la importancia de los recursos naturales.
Hay preocupación
Lo que más preocupa actualmente a todos los mexicanos es la inflación de los alimentos, la cual se ubicó en 7.98% anual en julio, por arriba de la inflación general de 5.57%. Las frutas, verduras y hortalizas, así como los lácteos y cierto tipo de cereales que se compran en el exterior se verían impactados por el tipo de cambio, y esto afectaría más a las familias con ingresos por arriba de los cuatro salarios mínimos.
Hay un escenario complicado para los próximos meses y para la administración de Claudia Sheinbaum, pues se espera un dólar más caro, con un promedio de 20 pesos y esto significa una inflación más alta. México importa cada vez más productos agroalimentarios, principalmente desde Estados Unidos, para satisfacer su consumo nacional como es el caso de la carne de puerco, el pollo y el maíz.
La carne de puerco registra un incremento real de 7% en el valor de las importaciones en el primer semestre del año, esto en comparación con el mismo periodo de 2023, de acuerdo con datos de Banxico. Mientras que el valor de las importaciones de la carne de ave y despojos, donde entra el pollo, ha crecido 2% en el periodo referido.
También existe una presión para la inflación en el corto plazo por el precio de las hortalizas, cuya producción se vio afectada por el tema del clima extremo: sequía y lluvia en exceso. Además de incrementos en los precios del limón a causa de los paros de productores, como protesta por el cobro del derecho de piso por parte del crimen organizado. Al primer semestre del año, el déficit comercial se ubicó en 5,497 millones de dólares, monto relevante, porque ante un peso que se deprecia frente al dólar las compras en el exterior se ven afectadas.
La tendencia inflacionaria que enfrenta el mundo es generalizada, pero como todos los fenómenos económicos, la manera y la intensidad con la que golpea a los hogares es diversa. En México, mientras para algunas familias con ingresos altos la inflación puede significar apenas una redistribución del gasto para otros hogares compromete su seguridad alimentaria.


































