Si bien los Derechos Humanos son un conjunto de prerrogativas y libertades inherentes a todos los seres humanos, no se trata sólo de preceptos legales: los Derechos Humanos son criterios de actuación ética y política que tienen como sustento la dignidad humana. También se debe insistir en la vigencia de un Estado de Derecho que implica un gobierno que proteja en la vida cotidiana, no sólo en las leyes escritas, los derechos fundamentales de todos: vida, propiedad y libertad, y castigue a todos los que los violen.
La justicia, dar a cada quien lo suyo, sólo es posible, sin caer en el caos de que cada quien la trate de hacer por propia mano, en un Estado de Derecho. Cuando un gobierno protege los derechos de unos y permite su violación a otros por su posición social, ideología, raza, grupo político o credo, no hay Estado de Derecho. Cuando permite que alguna persona o grupo, con la excusa de restablecer sus derechos violados, ejerza violencia sobre otros, no podemos hablar de justicia ni de un Estado de Derecho.
Ante tal situación, es fundamental insistir que es de capital importancia fortalecer un Estado democrático de derecho. Esto es, un estado de leyes e instituciones con una administración pública eficaz y eficiente, en el que se respeten los derechos y las libertades fundamentales de todos.
Oaxaca no puede quedar al margen ni echar las campanas al vuelo, pues existen casos muy claros y concretos de impunidad que durante mucho tiempo han lastimado a sus habitantes. Casos que merecen la aplicación estricta de la ley para evitar que se repliquen y exhiban que la aplicación de la Ley y la vigencia de un Estado de Derecho sigue siendo un verdadero pendiente por atender.
Patrimonio natural
Los riesgos del calentamiento global representan el gran reto del siglo 21 para todas las naciones del mundo, porque están generado serios estragos, desde del aumento de temperatura del planeta, sequías, golpes de calor, huracanes, heladas y lluvias atípicas, que a su paso causan inundaciones, damnificados y daños en la infraestructura de comunicación.
En aras de enfrentar el deterioro del medio ambiente y la pérdida de nuestro patrimonio natural, urge adoptar patrones de producción y consumo sustentables, hacer más eficiente la manera en que utilizamos los recursos naturales y disminuir los residuos y emisiones que generamos y que contaminan el aire, el agua y el suelo. Tal escenario ha obligado a promover el manejo integral de los residuos sólidos urbanos, de manejo especial y peligroso, lo cual incluye la prevención y reducción de su generación, su valorización económica, su aprovechamiento máximo y su disposición final adecuada.
Tales acciones se complementan con estrategias de educación, capacitación, comunicación y fortalecimiento del marco jurídico y administrativo. Así, los residuos podrán ser aprovechados como materia prima del sector productivo y como fuente de energía. Por ello se debe estar alerta sobre la deforestación por el avance de la frontera agrícola y prácticas agropecuarias inadecuadas, ya que aumentan el fenómeno de desertificación en el territorio estatal, lo que acentuará con los efectos del cambio climático que ya son patentes en nuestro país.
En la actualidad combatir la degradación del suelo y asegurar una agricultura sustentable, más que una opción, es un tema prioritario para el país, por eso no se debe permitir que la riqueza natural se pierda en los ríos y mares, amenazando la capacidad de nuestros hijos para producir alimentos en el futuro.


































