¡Diputados de embutido, datos bajo sospecha, Benito Juárez profanado y desayunos sindicales a precio de oro!
Entre el “sueño guajiro” de Benjamín Viveros, las pifias del BinniBus, Juárez mal parafraseado y el insulto gastronómico a las madres, la Primavera Oaxaqueña se marchita.
JULIÁN SOMBRA
“El que hambre tiene, en pan piensa”, pero en el gobierno del estado piensan en banquetes millonarios mientras al pueblo le reparten migajas. Bienvenidos a otra entrega de El Huarachazo, el único espacio que no se arrodilla ante el boletín oficial ni se traga las ruedas de molino que nos quieren vender como “transformación”. Esta semana la soberbia, la incompetencia y el descaro se dieron la mano para darnos un espectáculo de pena ajena. ¡Pásenle, que hay para todos!
El sueño guajiro del “niñe” plurinominal
“Aunque la mona se vista de seda, mona se queda”, y aunque a Benjamín Viveros Montalvo lo disfracen de legislador humanista, la realidad es que el traje le queda gigante. El diputado local y sobrino consentido del gobernador —puesto ahí por la cómoda vía plurinominal, faltaba más, para no desgastarse pidiendo votos— ahora sueña con una diputación federal. ¡Vaya cinismo!
En la Sierra Mazateca, donde las nubes tocan la tierra, Viveros ha querido montar su propia finca electoral. Va por Huautla, Toxpalan y Mazatlán Villa de Flores repartiendo espejitos como los conquistadores como si fuera un mesías de feria, pero la gente ya abrió los ojos. En las comunidades ya lo declararon non grato porque están hartos del control descarado, los operadores impuestos y el saqueo de las arcas municipales.
“Por la boca muere el pez” y a Benjamín se le está cayendo el teatro. En su paso por la JUCOPO nos dejó una remodelación del Congreso de casi 40 millones de pesos, envuelta en una opacidad total, mientras los hospitales no tienen médicos especialistas. Ahora, para su campaña anticipada, se la pasa promoviendo el bienestar animal y la verificación barata en propaganda pagada quién sabe con qué dinero, mientras los trabajadores del Congreso exigen auditorías por su supuesta nómina inflada de “aviadores”. El “niñe” quiere volar alto, pero con las alas de la corrupción y el nepotismo, lo más seguro es que termine en el suelo. “El que siembra vientos, cosecha tempestades”.
El BinniBus y el quesillo de los datos personales
¡Qué nivel de improvisación! La semana pasada, en plena conferencia, quisieron vernos la cara de tontos. Presentaron con bombo y platillo la tarjeta del sistema de transporte BinniBus, pero con un pequeño detalle: para obtenerla, el ciudadano común debía entregar hasta el acta de nacimiento, la CURP, el teléfono y el correo. ¿Para qué quieren tanta información íntima? “Piensa mal y acertarás”; el olor a padrón electoral para el 2027 se sentía a kilómetros.
Cuando los reporteros los arrinconaron preguntando por qué se pedían datos tan sensibles para un servicio que se va a pagar de todos modos, el Director de la Agencia de Tecnologías, Moisés Juárez Rodríguez, empezó a hacerse bolas como quesillo. Que si la seguridad técnica, que si el proveedor… un cantinfleo de antología que dejó claro que no sabían ni lo que hacían. Al final, viendo que se les venía la noche, el gobernador Salomón Jara tuvo que salir a componer el entuerto de un manotazo, ordenando quitar los requisitos para el público general. “El que mucho abarca, poco aprieta”, y este parche de última hora solo demuestra que en el diseño de programas estatales van sobre la marcha, ensayando con la privacidad de la gente.
La pifia histórica: Juárez se retuerce
Y ya que hablamos del gobernador, esta semana se voló la barda. Queriendo lucir muy intelectual y rindiendo tributo al Benemérito de las Américas, soltó la pifia del año en micrófono abierto: “Entre los individuos como entre las naciones, el respeto ajeno, el derecho es la paz”.
¡Vaya sacudida le dio al pobre don Benito! Ni por ser serrano se sabe la frase que se aprende en la primaria. Las risas y la rechifla de la Sierra Juárez todavía se escuchan en el eco de los cerros. “Lo que la naturaleza no da, Salamanca no lo presta”, y está visto que la elocuencia y el respeto a la historia no son el fuerte de esta administración.
Chilaquiles gourmet: el robo del día de las madres
Para cerrar con broche de plomo, el insulto mayor fue para las madres trabajadoras del Sindicato de Burócratas. Lo que debió ser un festejo digno terminó en una burla nacional cuando se viralizaron las fotos del “banquete” que les sirvieron: una porción miserable de fruta y unos chilaquiles resecos que parecían sobras.
Lo indignante no es solo el menú de hospital, sino el costo. Se filtró el documento de la licitación LPE-SA-SA-0010-03/2026, adjudicado a la empresa “Promotora de Eventos Mayer”, por la friolera cantidad de ¡18 millones 512 mil 472 pesos! “A río revuelto, ganancia de pescadores”. La gente en redes sociales no tardó en sacar cuentas: “Gastaron 2 millones y se clavaron 16”, decían con justa razón. Es una desvergüenza que en un estado con tantas carencias se tiren más de 18 millones de pesos para servir un desayuno que da pena ajena. ¿Quién se quedó con la tajada grande de ese pastel? Las madrecitas oaxaqueñas se merecían un homenaje, no que usaran su día como pretexto para un presunto desvío de recursos que apesta a complicidad. “La verdad tarde o temprano sale a la luz”, y este desayuno de lujo en el papel, pero de miseria en el plato, es la radiografía perfecta de lo que ellos llaman la “Primavera”.
Oaxaca sigue pagando las facturas de un gobierno que habla de austeridad y practica el despilfarro, que promete orden y solo entrega pifias. Pero que no se confíen: ‘Arrieros somos y en el camino andamos’, y este huarachazo va directo y sin escalas para que a los señores del poder no se les olvide que al pueblo se le respeta… ¡y no se le alimenta con chilaquiles de oro!
¡Pásenle a lo barrido, que aquí la verdad no pide permiso… y mucho menos perdón!
Transparencia sobre cómo se ejercen los recursos destinados a este tipo de celebraciones.


































