¿A cada santo le llega su día? La herencia de los Villaseca tiene nueva dueña, mientras la UABJO y Morena se debaten entre la línea oficial y la cruda realidad
“Muerto el rey, viva la reina”, y en el asfalto oaxaqueño la corona no quedó vacante por mucho tiempo. Bienvenidos a una entrega más de El Huarachazo, donde no nos tragamos los cuentos de “paz social” mientras en la calle se siente el frío del acero y el peso de la amenaza. Pasen y vean, que hoy la función trae alianzas oscuras, rectorías bajo sospecha y discursos que se caen solitos.
LA NUEVA MAFIA: ASAEO Y EL “TRABAJO SUCIO”
Parece que en Oaxaca la memoria es corta o el miedo es largo. Tras la eliminación -diseñada casi por encargo- de Iván Tomás Luis Villaseca, la organización de transportistas no se desintegró, solo cambió de piel y de nombre. Hoy se consolidan en la Alianza de Sindicatos y Asociaciones del Estado de Oaxaca (ASAEO), bajo el mando de Sharon Curiel.
“A cada santo le llega su día”, y a los hermanos Luis Villaseca les llegó cuando dejaron de ser útiles. Se dice fuerte en los pasillos que, tras servir como brazo ejecutor de Noé Jara para romper asambleas y someter agencias municipales, les dieron el “adiós” definitivo para dar paso a un gremio más “institucional”, pero igual de agresivo. La Asociación de Hoteles y Moteles ya puso el grito en el cielo: denuncian hostigamiento y amenazas de la ASAEO, que pretende imponer sus taxis a la fuerza. “Dime con quién andas y te diré quién eres”, y si la ASAEO camina con la bendición oficial de cara al 2027, ya sabemos quién va a poner el orden (y los golpes) en la próxima elección. La mafia no se destruye, solo se transforma para seguir siendo el brazo oscuro del gobierno en turno.
UABJO: ¿RECTORÍA O SUCURSAL DE GOBIERNO?
Donde las cosas arden es en nuestra Máxima Casa de Estudios. La contienda por la rectoría parece más una extensión de la oficina de Finanzas que un proceso académico. Farid Acevedo López, exsecretario de Finanzas, es el “gallo” oficial de Salomón Jara, y el derroche de recursos en su campaña es tan descarado que ofende a la inteligencia universitaria. “Poderoso caballero es Don Dinero”, y Farid lo sabe muy bien.
En la otra esquina está Enrique Martínez Martínez, quien resiste una guerra sucia de antología en redes sociales, respaldado por el Frente Democrático. Y como nunca falta el “tercero en discordia”, aparece Alexander Pérez Carrera, quien tiene toda la facha de ser un alfil del gobierno para pulverizar el voto. La comunidad universitaria tiene en sus manos demostrar si se deja imponer a un administrador estatal o si le da al gobierno morenista otro revés, como el que ya sufrieron (aunque no lo admitan) en la pasada revocación de mandato. “Cae más rápido un hablador que un cojo”, y en la UABJO veremos si la autonomía todavía tiene defensores o si ya le pusieron precio.
MORENA: DEL DICHO AL HECHO… EL TRECHO ES UN ABISMO
Para cerrar con broche de plomo, Ariadna Montiel asume la presidencia nacional de Morena con un mensaje que debería darnos risa si no fuera trágico: dice que “no habrá corrupción” y pide un “examen de conciencia”. “De lengua me como mil tacos”, y Ariadna se acaba de pedir una orden completa.
¿Realmente será capaz de sanear el partido en Oaxaca? Aquí, donde el nepotismo, los funcionarios manchados por la corrupción y las relaciones peligrosas con el crimen organizado son el pan de cada día. Si Morena no es capaz de poner filtros reales a sus candidatos y servidores públicos, ese “examen de conciencia” se va a quedar en un simple examen de simulación. “Aunque la mona se vista de seda, mona se queda”, y si el partido no se limpia de fondo, terminará pudriéndose bajo el peso de sus propias mañas.
Oaxaca sigue siendo el tablero donde unos cuantos mueven las piezas mientras el pueblo paga los platos rotos. Pero que no se olviden los que hoy se sienten dueños de la verdad: ‘Arrieros somos y en el camino andamos’, y este huarachazo va con puntería fina para que no se les olvide que el poder marea, pero la caída siempre es más dura.
¡Pásenle a lo barrido, que aquí la verdad no pide permiso… y mucho menos perdón!


































