¿Austeridad y respeto a los pueblos? ¡Pamplinas! La Primavera Oaxaqueña revive el muerto de “Paso Ancho” disfrazado de “Mujer Solteca” en lo oscurito, violando la ley y montando consultas patito mientras sus diputados hacen el ridículo en las redes.
“La misma gata, pero revolcada”, y vaya que a los señores de la “Primavera Oaxaqueña” les encanta reciclar las peores mañas del PRI, pero ahora con el sello de la casa. Bienvenidos a una nueva, ácida y bien correosa entrega de El Huarachazo, el único espacio que no se dobla ante los convenios de publicidad ni se traga el cuento de la honestidad valiente de estos políticos de pacotilla. Vaya semanita la que nos acaban de regalar: pasamos del amor en las nubes y los “raites” de lujo de Chucho Romero, al desprecio absoluto a la naturaleza y a las comunidades indígenas por puro compadrazgo empresarial en lo oscurito. ¡Pásenle a lo barrido, que aquí no dejamos títere con cabeza!
1. El zombi de la presa: el milagroso negocio de los 30 mil millones
“El lobo pierde el pelo, pero no las mañas”. Se supone que la 4T en Oaxaca iba a hacer historia rompiendo el molde priista. Nos juraron por la Virgencita que los principios de no robar, no mentir y no traicionar eran sagrados, y que el territorio, los recursos y el agua de nuestras comunidades indígenas estarían a salvo. Pero “el interés tiene pies”, y el gobierno de Salomón Jara no tardó nada en mostrar el colmillo y las pezuñas. En la más completa opacidad y bajo el amparo de la noche, revivieron un muerto viviente: el zombi de la presa que en los sexenios pasados fracasó rotundamente con nombres como “Paso Ancho”, “Margarita Maza” o “Bicentenario”. Ahora, con un toque de mercadotecnia barata, la rebautizaron como “Mujer Solteca”.
Este proyecto está caduco. No existen las condiciones culturales, territoriales ni naturales para hacerlo “por la buena”, pero tercos como una mula, lo quieren imponer a puro berrinche. Montaron una licitación de lo más sospechosa y, sin pizca de claridad, le entregaron el pastel a GAMI Ingeniería, una empresa con un historial más negro que el mole y un sinnúmero de observaciones federales por dejar elefantes blancos, como el fallido CityBus aquí mismo en Oaxaca.
El gobernador cacarea que esto salvará de la sed a la capital y a 12 municipios conurbados por los próximos 50 años. Sin embargo, el Observatorio Ciudadano Comunitario del Agua y Medio Ambiente de los Valles Centrales (OCAMMA) —que agrupa a 28 organizaciones y decenas de comunidades— ya les demostró que el proyecto es inviable. Pero claro, ¡el capricho ya subió a casi 30 mil millones de pesos! Con semejante dineral en juego, la cerrazón gubernamental es absoluta.
2. Con el orden de los factores de corbata: llega el amparazo
En el ciclo de vida de cualquier macroobra sostenible a nivel internacional, el orden es sagrado: primero se planifica, luego se hacen estudios de impacto ambiental reales, después se realiza la Consulta Previa, Libre e Informada (conforme al Convenio 169 de la OIT), se emite la licencia y, hasta el último, se licita y se construye. Esto asegura que la obra respete el caudal ecológico para que el río no muera, comparta beneficios con los locales y solucione conflictos. Pero en la “Primavera”, “el que no sabe es como el que no ve”, y decidieron hacer todo al revés: primero dieron el contrato, luego soltarán los billetes y al final se acordaron de los pueblos.
¡Pero les salió el tiro por la culata! La OCAMMA interpuso un amparo indirecto y el Juzgado Segundo de Distrito les otorgó una suspensión provisional que frenó en seco la construcción de la presa. Los motivos dejan en la lona al gobierno:
Falta de permisos: Cero Manifestación de Impacto Ambiental Regional y ausencia total de permisos para el cambio de uso de suelo.
Omisión de consulta: Se pasaron por el arco del triunfo el derecho de las comunidades indígenas a ser consultadas antes de planear el negocio.
Opacidad y sobrecostos: Una discrepancia brutal entre el costo real (más de 30 mil millones) y las cuentas alegres que reporta el estado.
3. Las maromas de Chucho y las zánganas del erario
“A Dios rogando y con el mazo dando”. A pesar de que el juez ordenó parar las máquinas, el terco secretario de Gobierno, Jesús Romero López —el mismísimo “licenciado sin título” que prefiere viajar en las nubes en avioneta privada que pisar los baches de las carreteras—, se ha empecinado en torcer la ley. Usando la costosa maquinaria de los medios que ya tiene bien comprados y sus redes sociales, se ha dedicado a difundir supuestas “asambleas comunitarias” donde jura que la gente ya autorizó la presa. ¡Válgame Dios! Qué mala leche e intenciones de este gobierno: quieren validar a la fuerza y después de tiempo un proyecto que ya nació torcido y corrupto.
Y mientras el estado se cae a pedazos, los paladines de la Primavera andan desatados promoviendo su decadente imagen con miras a las próximas elecciones. Quieren seguir succionando con avidez la ubre del erario público.
Ahí tienen a nuestra flamante diputada federal, quien ya lleva 8 años viviendo del negocio de la política sin haber movido un solo dedo por las comunidades de su distrito. Como sus paisanos ya la conocen y le reclaman su inutilidad, la señora intentó colgarse del partido de la Selección Mexicana en sus redes sociales con un ridículo: “¡HOY GANA MÉXICO! ¿Cuántos goles se anotan hoy?”. La respuesta del pueblo fue inmediata y directo a la yugular: “¡Mejor ponte a trabajar!”, “Parásita de la política”, “Ridícula”, “Zángana”. El hartazgo social ya no se puede tapar con un tuit.
Haciéndole segunda en el campeonato del ridículo, aparece el súper diputado local plurinominal, ese por el que absolutamente nadie votó (ni votará por convicción): Benjamín Viveros. Este personaje no escatima en gastar millonadas del dinero público en pautas de redes sociales para intentar limpiar su pésima imagen. Lo peor es que, por más filtros y producción que le metan, el muchacho es incapaz de hilar una serie de ideas coherentes o argumentos sólidos, regalándonos en cada aparición un espectáculo cantinflesco que da pena ajena. Dinero tirado a la basura tratando de maquillar rostros que ya huelen a podrido.
En resumidas cuentas, mis estimados lectores: nos gobiernan con el manual del viejo PRI, reviven proyectos zombis para beneficiar a constructoras amigas, violan las órdenes de los jueces federales y nos quieren ver la cara de idiotas con diputados parásitos que solo sirven para aplaudir en las redes y cobrar la quincena. ‘Arrieros somos y en el camino andamos’, y a esta “Primavera Invernal” ya se le congelaron las mentiras.
¡Pásenle a lo barrido, que aquí la verdad no pide permiso… y mucho menos perdón!


































