El cliente es quien compra y cuándo él compra, usted vende, y eso es precisamente lo que necesita: vender.
Recuerde que el cliente que repite y vuelve a comprar es la mejor parte de cualquier negocio.
El cliente es lo mas importante en su negocio; personalmente, por teléfono, por carta, por correo electrónico o por cualquier medio de comunicación. El cliente es el que paga los sueldos y salarios.
Por el bien del negocio, de cada uno de los socios y de usted mismo, los clientes deben convertirse, de manera permanente, en el centro de atención de su negocio. Los negocios lo que quieren son clientes contentos, satisfechos, que elogien sus productos y servicios, que repitan sus compras.
Un negocio es bueno o malo en la mente de los clientes dependiendo de la calidad de la relación con el personal de dicha negocio. La mayor parte de los clientes que quedan insatisfechos o no están contentos, simplemente cambian de proveedor y lo hacen sin remordimiento, no les da ningún pesar hacerlo, inclusive les produce satisfacción cambiar a un proveedor cuando este les ha prestado un mal servicio.
Debe ofrecerles a sus clientes una atención de excelencia, observando la actitud, las sonrisas y la energía positiva de sus empleados sobre todo los que están en contacto directo con los clientes.
Debe recordar que los primeros pasos de la cadena de servicio son: 1.- Los negocios se inventaron para generar utilidades; 2.- El dinero lo traen los clientes cada vez que regresan; 3.- Sólo regresan los clientes que en la compra anterior se fueron satisfechos; 4.- Regresaron, porque se fueron contentos y percibieron una buena calidad en el servicio; 5.- La calidad en el servicio es dada por los empleados en su desempeño en el momento de la venta; el buen servicio al cliente es un problema de desempeño. El desempeño se evalúa como bueno o malo cada que se presta y por el ultimo desempeño de los empleados al atender a un cliente se miden el negocio. Quien pierde con un mal servicio es la empresa, no el empleado.
Las utilidades deben provenir de las ventas de productos o servicios y quienes compran son los clientes o consumidores o usuarios o como se les quiera llamar. El propósito de los negocios es vender cada vez más a los clientes leales y conseguir clientes nuevos. Queda claro que lo que debe hacer es vender; vender cada vez más y para ello necesita a los clientes. Entonces: el cliente es la clave.
Se ha identificado que para el cliente son importantes los valores agregados; debe comenzar de inmediato a trabajar en este aspecto empezando por diseñar estrategias de servicio que dejen satisfechos a sus clientes entregándoles ese plus que la competencia no les da.
En este espacio he compartido con ustedes el concepto personal de lo que es un comprador y un cliente y la diferencia entre negocio y empresa. Comprador es una persona que entra por necesidad curiosidad a un negocio que no conoce, sin la intención de regresar. Hasta que estos compradores eventuales empiezan a regresar, una y otra vez y ya no se van con la competencia se convierten en clientes.
Un negocio persigue, siempre, fines de lucro; se crea para generar utilidades; el objetivo es enriquecer a sus dueños. Empresa quiere decir emprender algo: estudiar una carrera, hacer una carretera, ganar un partido de fútbol.
El cliente es un ser indescifrable, incomprensible, difícilmente sabemos lo que quiere y además, cambia permanentemente; en este sentido puedo decir que los clientes son como camaleones.
Cuando se iniciaron las estrategias de servicio al cliente, estaban orientadas a lograr clientes fieles; ha sido a través del tiempo que se han dado cuenta que solamente se logra tener clientes leales, nunca completamente fieles. Son como el agua en una olla venteada; le echamos agua para llenarla, pero por la venteadura siempre se escapa parte del agua.
El agua que entra simboliza a los clientes que va cautivando y a la que sale por la grieta a los que se van y compran productos y servicios a su competencia. Ese es el pan de cada día; su negocio debe desarrollar estrategias y actividades para captar clientes y no olvidar que, si madruga, su competencia no duerme.
Entonces, queda claro que lo que tiene que hacer es conseguir clientes y volverlos leales a su negocio.
En momentos en que las cosas no están muy bien hay que diferenciarse más aun de todos sus competidores; hay que mejorar el servicio; hay que ofrecer valor agregado a los clientes; hay que mejorar las relaciones públicas; hay que hacer más publicidad y hay que supervisar.
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