El Sistema de Educación en el Anáhuac, fue una de las columnas vertebrales de la Civilización. Durante tres mil años seguidos, nuestros niños fueron obligadamente a las escuelas (Telpochcalli, Cuicacalli y Calmécac), esa herencia sigue viva y vigente en el “banco genético de información cultural del pueblo”, eso es lo que nos hace educados culturalmente. Pero aquí, debemos hacer una aclaración. Una cosa es educación y la otra instrucción. La primera es la trasmisión de valores y principios. La segunda es tan solo capacitación. La llamada “educación moderna occidental” es una instrucción para el trabajo. En nuestro país, es deficiente e insuficiente, además de que no hay trabajo. Según el INEGI el 47 por ciento de los desempleados tienen un título académico. “En pobreza, más de 9.3 millones de mexicanos con licenciatura y maestría. La Jornada 29/04/18.” Quien realmente “educa en este país”, es la televisión, la radio comercial, FB, twitter e Internet. Son quienes trasmiten valores, principios, verdades, paradigmas, gustos, preferencias e ideología.
Hasta antes de los gobiernos neoliberales, el pueblo era educado (por sus tradiciones, usos y costumbres), y las empresas de comunicación eran muy estrictas y hasta escrupulosas en el uso del lenguaje, pero en estos 36 años, día a día, los medios se han ido corrompiendo, no solo en el lenguaje, sino en los mismos contenidos. Las groserías y las bajezas están a la orden del día. Qué pasó. Quién dio la orden de que esto fuera así. Esto no es una casualidad. Es una estrategia de enajenación y control del pueblo, una acción concertada de los dueños de los medios y el dinero. El objetivo es hacer que la gente se vulgarice, se auto denigre, se desvalorice, así son más fáciles de dominar e imponer productos, venenos, mentiras y miserias.“Así nos quieren, así nos necesitan”.
El mercado, para ser sano, necesita de individuos enfermos. Los políticos necesitan masas que no piensen, que no analicen, ni protesten. Los medios masivos cada día son más efectivos en “amaestrar a la gente”. La publicidad llega al subconsciente. Las personas han perdido el sentido común y el instinto de conservación. Creen todo lo que les dicen y consumen productos que atentan contra su salud, su vida y su economía. Como zombis se mueven en un mundo violento, en el que, unos cuantos tienen todo y todos no tienen nada. Tan solo 17 “mexicanos” poseen la riqueza para pagar la deuda externa, es decir, los 80 mil pesos, que cada uno de los 126 millones de mexicanos debemos de lo que se han robado.
No es exagerado decir que, las televisoras y las radiodifusoras, son el cerebro del pueblo de México. No existe el pensamiento crítico, poco se analiza, casi nada se cuestiona. Lo que existe, son empresas y personas pagadas para criticar lo que no le conviene a los dueños del dinero. Personas como Claudio X González, que se dedican a sabotear en todas las formas que puede a la 4T, así como la jauría de politiquillos y las empresas corruptas, que ven gravemente mermados los ilegales recursos que succionaban del erario.
¿Qué tan imposible es revertir este mal?, amable lector. Suponga usted que las empresas sean obligadas a invertir la mitad de sus gastos de publicidad en información para fortalecer la alimentación, salud, la educación, la civilidad, el respeto yla solidaridad. El 50% de sus anuncios deberían ser para exaltar cualidades, actitudes, valores, tradiciones y buenas costumbres de los mexicanos. Si usted tiene canas, recordará esa famosa campaña de: “ponga la basura en su lugar”, que estuvo reforzada por el sistema educativo nacional. Dio eficaces resultados.
Pero, como la mayoría de las empresas ponderan su interés económico sobre el bien común y “no se les puede obligar”. Carecen de responsabilidad social e histórica. Pero, imagine que la 4T, obliga a las instituciones de los tres niveles de gobierno y los tres poderes a invertir la mitad de sus gastos de publicidad institucional en la educación del pueblo, por el supremo objetivo del bien común. Eso, sí se puede hacer, esa sí sería una radical transformación.
En general, las instituciones gubernamentales gastan millonarias cantidades de dinero en alabarse a sí mismas, y en especial a sus jefes. Por ejemplo, es el lamentable caso de CORTV en Oaxaca, que gobierno tras gobierno, son utilizados los medios del pueblo de Oaxaca para publicitar la agenda del gobernador. Eso es incorrecto, inmoral y corrupto. Pero imagine usted que la 4T, inicia una campaña permanente y sistemática en todos los medios para fortalecer y acrecentar los valores y principios que, a lo largo de miles de años, los habitantes del Anáhuac han creado en su luminoso desarrollo cultural. Imagine que, en todo el sistema educativo, desde jardín de niños hasta la universidad, durante los próximos cinco años, a través de esta intensa campaña, se logre cambiar el paradigma de vivir en armonía, respeto y virtud ciudadana. Seguramente que se darían cambios asombrosos, porque si la publicidad actual, logra hacer que el pueblo atente contra su salud física, intelectual, emocional y espiritual, es tan poderosa que seguramente se podría revertir sus perversos resultados. Educayotl AC. Educar para el futuro con la sabiduría del pasado. www.toltecayotl.org




































