El pasado mes de mayo visité Tlaxiaco y platiqué con un nutrido grupo de ciudadanos de esa Heroica Ciudad, así como algunos cronistas de la región y del Estado y les hablé durante una hora muchas cosas, ya que entre los códices precolombinos los mixtecos se distinguen claramente por su brillante y rico colorido.
Los códices Vindobonensis, Nuttall, Bodley, Selden, Becker 2, Colombino y todos los del grupo Borgía que en cierto modo corresponden a la órbita del arte mixteco, son en su conjunto obras excepcionales en el panorama de la pintura del antiguo México, expresión depurada de la mentalidad preciosista de la última civilización indígena que pobló las montañas y los valles de Oaxaca.
Entre estos códices, pintados por los TUTU ÑUU, (término Mixteco que equivale a los Tlacuilos) están el llamado códice Muro, el Nuttall, el Vindobonensis, el Bodley y el colombino, los principales del grupo propiamente mixteco que relatan la historia de las dinastías de los señores principales, destacando las proezas de un personaje heroico, 8 Venado, garra de jaguar, caudillo, sacerdote y señor de Tilantongo, con una animación conmovedora.
En 1960 Alfonso Caso (1896-1970), el arqueólogo, antropólogo, historiador y académico mexicano, declaró que “gracias a estos códices es posible saber cuándo nació un rey y cuál era su nombre o sus nombres, quienes eran sus parientes y sus hermanos y sus hermanas, las guerras que emprendió y con quién, y cuando se casó, los nombres de sus hijos y la fecha de su nacimiento y finalmente, cuando murió, con la precisa mención de los días y los años fácilmente traducibles a nuestra cronología”. Todas estas son historias animadas por una maravillosa interrelación del negro dibujo con los rojos, azules, cafés, verdes y amarillos que cubren campos bien delimitados.

En esta ocasión en mi conferencia pude señalar los orígenes de la hermosa Ciudad de Tlaxiaco la que su origen es de muchos siglos y se remontan a la época prehispánica, que es su origen en la cual la ocupación de este territorio abarcó dos períodos: del periodo Clásico al Posclásico, es decir del año 100 AC. al 1500 DC.
Fue en el año de 1548, que Fray Bernardo de Albuquerque, prior del convento de San Pablo, envió a dos hermanos dominicos a evangelizar la Mixteca, uno era Fray Gonzalo de Lucero y el otro Fray Benito Hernández quienes fueron enviados para hacerse cargo de la jurisdicción de Tlaxiaco, dependiente a partir de ese año de la provincia de Santiago Apóstol en México fue a su llegada que los ASNUU VIKE (el lugar de las nubes) recibieron con gozo los dos religiosos quienes primero fundaron una pequeña ermita en lo que hoy es el barrio de San Pedro, posteriormente en el mismo año, se cree que se planeó el cambio del antiguo asentamiento, a donde de acuerdo a las leyendas sabemos que el pueblo de Tlaxiaco estaba dividido por el Río Yutatoto (Río de Peñas) y los habitantes de uno y otro lado de dicho río eran adversarios, entonces, la hija del cacique de Tlaxiaco consultó al Rey de Achiutla (Tlaxiaco era cacicazgo de Achiutla y el rey era tutor de la hija del cacique porque éste ya había muerto). La consulta era ¿Qué debo hacer para evitar la división del pueblo? Y la respuesta fue: cámbialo de sitio.
Recibida la respuesta, se llamó a reunión a los habitantes y acudieron a una colina que llevaba en lengua mixteca el nombre de “YUCUNITACA”, es decir “colina o cerro de la reunión”. Acordaron ahí cambiar de sitio al pueblo, pero la dificultad estaba en elegir el sitio exacto; ya que mientras unos querían un lugar, distante otros querían que se eligiese uno distinto al actual.
Se determinó que se votara a mano alzada y que tres palomas fueran las que designaran el sitio, el que donde esas palomas se pararan, ahí se empezara a edificar la ciudad. Se soltaron las palomas y la gente las siguió hasta que se posaron en un sitio de sabinos que rodeaba una laguna en un montecillo. Paradas ahí las palomas, se comenzó a derribar los sabinos y hacer una sangría a la laguna y rellenarla; esperaron unos días y comenzaron la edificación.
No hay fecha exacta de este suceso que aconteció a mediados de siglo XVI, sólo se sabe que el edificio de la iglesia, el templo y el convento, se terminaron de construir por los años de 1719 y 1720, respectivamente.

Fue un día el 14 de mayo que desde el desayuno, saludé a la familia Hernández, cuyos progenitores fueron Don Mario y doña Zoilita, por la mañana fue realizada la visita al archivo municipal el cual luce activo, limpio y bello porque hay orden y deseos de convertirlo en el recinto de la memoria histórica del distrito, fuimos atendidos por su directo el Ing. Othón Valle, el que es también Cronista de Tlaxiaco, ahí platique por dos horas con presidentes y cronistas de la región y posteriormente en una sala mayor con un centenar de gentes interesadas en estos temas, sobre todo por qué Tlaxiaco es una ciudad tres Veces Heroica, la primera es cuando se da la batalla del cerro encantado, la segunda es cuando se fusila a los liberales de la ciudad. La tercera es cuando Tlaxiaco se convierte en la capital de la soberanía y es atacada y asolada por los constitucionalistas.
Por último, les comenté que los siete barrios de la ciudad de Tlaxiaco son conocidos:
-San Pedro: conocido como el “Barrio de los Brujos”, se caracteriza por sus limpias con hierbas de olor y brebajes, también es famoso por la tablajería.
-San Sebastián: denominado “Los Flecheros”, muestra la diversidad de oficios del barrio y es conocido por su mole negro y creadores de disfraces carnavalescos.
-San Nicolás: llamado el “Barrio de los Encuerados”, destaca por la panadería y la elaboración de la tradicional cemita de sal, azúcar y panela.
-San Diego: conocido como el “Barrio de los Mecos”, es famoso por la elaboración de masa, barbacoa y caldo de menudo y huesos.
-San Miguel: denominado el “Barrio de las Flores”, se caracteriza por la fabricación de adobe y ladrillera, aunque estos oficios están en declive.
-San Bartolomé o San Bartolo: conocido como el “Barrio de las Cinco Casas” o “Barrio de los Cinco Gatos” y también como “Barrio de los Diablos”, debido a la leyenda de que San Bartolo agarra al diablo y lo sujeta.
-Barrio Séptimo o Guadalupe Hidalgo: llamado la “Ruta de los Fósiles”, es conocido por sus fósiles marinos y formaciones naturales de columnas de tierra que se utilizan en los disfraces del carnaval.

Del archivo salimos caminado hacia el hermoso templo de Santa María de la Asunción, en donde el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), realiza la restauración de la virgen, la que se espera que este próximo mes de julio pueda ser presentada a la comunidad religiosa.
Luego a invitación del presidente municipal, el Lic. Jorge Hernández, acudimos a la Casa de la Cultura en donde nos presentaron a la delegación que acudirá a los Lunes del Cerro y participará en la Guelaguetza con su Jarabe Mixteco, también pude escuchar a la Banda Infantil que se escucha muy afinada y magistralmente está dirigida.
Ya a eso de las 16:00 hrs. nos trasladó a las hermosas cabañas a degustar un mole al estilo Tlaxiaco que estaba de Chuparse los dedos (de rechupete) mi estancia en Tlaxiaco es deliciosa y no sé cómo puedo dejarlo si ahí están los amigos a los que aprecio por su hospitalidad y amistad de muchos años, solo un hasta luego ya que pronto volveré a ese París chiquito.
Oaxaca, de Juárez, Oax., a 16 de junio de 2025
JORGE BUENO.
Cronista de Oaxaca.
Presidente de la A.E.C.O.
Secretario General de la
Federación Nacional de Asociaciones
de Cronistas Mexicanos, A.C.

































