Lo que hoy escribo, en el aspecto técnico de construcción y de biología, me fue asesorado por el ingeniero César Fermín Ramírez quien construyó bajo las órdenes de una empresa contratada por Fonatur el Campo de Golf en Tangolunda, Huatulco, en el año de 1987.
El citado fideicomiso acudió a las mejores escuelas del país a buscar a los alumnos más avanzados en ciertas materias, al Tecnológico de Monterrey, a la UNAM, a Chapingo, y en el caso del ingeniero agrónomo, salió de Chapingo y le enviaron a capacitarse a los Estados Unidos de Norteamérica con el apoyo del Consulado de Minneapolis, USA. Especialmente para la instalación del sistema de riego en el citado Campo del Golf.
Comenta que visitaron diferentes campos de golf de otras ciudades de los Estados Unidos, porque el objetivo principal fue tener un sistema autosustentable, por ello, la única ciudad de Oaxaca, tal vez del Sur sureste de México, tiene los canales pluviales en la traza original de la ciudad que hasta hoy, recolecta aguas pluviales que van a dar al mar y al mismo tiempo hay una planta de tratamiento de aguas residuales con las que se alimentan unos lagos artificiales, construidos dentro del campo de golf, exprofeso para recibir esa agua y con ello tener un sistema de riego de reciclaje de agua, que al ser distribuido por aspersión en todo el Campo de Golf y filtrarse en la gran capa de arena que tiene el césped del citado campo, se filtra de forma natural y se recargan nuevamente los mantos friáticos de agua limpia los pozos de la red de agua potable municipal. Es decir, que produce un ciclo de recuperación de agua ya limpia.
Todo el terreno se intervino hasta cinco metros abajo para dar los niveles necesarios para el fenómeno del agua antes explicado, se conservaron los árboles denominados Parotas, no solo por el gran espectáculo paisajístico sino también por el gran valor ecológico y trabajo ambiental que hacen desde siglos para mantener un microclima.
Hoy el sistema de riego, fue mejorado hace pocos años y se puede decir que tiene un sistema de riego con tecnología de punta que ahora no trabaja por haberse clausurado los lagos artificiales la Conagua. Hay un decreto que está sub judis, es decir, bajo juicio que convierte esta obra de ingeniería civil en área natural protegida por un pleito personal de López Obrador con el señor Salinas, actual concesionario. Se lo quiso vender, sin preguntarle al pueblo de Huatulco.
Los presidentes se creen dueños de haciendas y vidas como en la época colonial. Se les olvida que llegan al poder bajo una bandera de democracia donde el pueblo es el que manda. Y este expresidente no le consultó al pueblo de Huatulco, y como no supo qué hacer con los terrenos urbanos de Fonatur los convierte en áreas Naturales Protegidas fuera de la Ley.
Lo triste es que hay gente técnica dentro del gobierno que es incapaz de decirle al presidente qué contiene cada cosa que destruye. A lo mejor si se informa bien, tal vez tomaría otra decisión. Pues ni tiene jurisdicción en estos terrenos el gobierno federal por tratarse que están fideicometidos, y el fideicomiso lo extinguió por decreto en total opacidad por el grandioso capital que maneja este fideicomiso, pero no se ha liquidado ese patrimonio.
Siguen vendiendo terrenos, se puede verificar en la página oficial de Fonatur. Entonces al no estar liquidado ese patrimonio con personalidad jurídica está vigente y además concesionado, por ello, está sustraído de la jurisdicción del gobierno federal, principal elemento para que pudieran decretarlos Áreas Naturales Protegidas.
La gravedad en estos momentos es que las Bahías de Huatulco están en un punto de que se desate una epidemia con los moscos de chikungunya y dengue. Debido a que la Conagua sin tener jurisdicción sobre los lagos que pertenecen a la infraestructura del Campo de golf, que es obra civil, por pertenecer a un fideicomiso que además está privatizado, bajo contrato con un particular.
Esos lagos no se han surtido de aguas del subsuelo actualmente, porque los pozos fueron clausurados, es agua de lluvia que se ha acumulado, y como todos sabemos el agua de lluvia es un bien común extra comercium, como el sol, el viento nos pertenece a todos y no es apropiable por nadie. Si la lluvia cae al mar, se nacionaliza, pero si cae en mi patio y pongo un receptorio la puedo usar sin tener que pagarla o pedir permiso a nadie.
Eso no lo entiende Conagua o no quiere. El tema del riesgo de la epidemia está en que los lagos ya tienen un año con esa agua retenida, los peces que se le sembraron se están muriendo, el olor del pescado muerto atrae a muchos pero muchos zopilotes y ahuyentan a los patos canadienses que suelen pasar el invierno anidando en este lugar, los huevos de los patos se los comen las iguanas y demás fauna que pertenece a ese hábitat, la muerte de los peces se debe a la falta de oxígeno por que el agua no circula por la clausura de los lagos. La circulación del agua aporta el oxígeno para la vida de los peces y microrganismos.
Están en riesgo las Parotas, árboles centenarios, porque es insuficiente el actual riego con unas pocas pipas, como lo están haciendo con un esfuerzo titánico, los trabajadores del Campo para sostener su fuente de trabajo. El agua estancada provoca la proliferación de algas anaeróbicas. La vida de los peces es fundamental para el ecosistema, porque sirven de alimento a la biodiversidad mantienen el equilibrio ante la proliferación de las algas anaeróbicas y lo más importante es que se comen los huevecillos de los sancudos evitando la proliferación de éstos y su control biológico.
A la muerte de los peces la proliferación de los sancudos será incontrolable al romperse la cadena alimenticia. La falta de riego viene la muerte de los árboles centenarios con ello, flora y fauna. Crecerá la flora no deseada como sarsas y gramíneas que producen gran cantidad de biomasa, celulosa que muere en el estiaje y se vuelve materia prima para incendios.
Estamos en un punto de revertir los daños o provocar este desastre ecológico. Se supone que al decretarse áreas naturales es para protegerse de una contingencia. Como esa contingencia no existió, tal vez se quiera provocar para justificar el decreto, pero esa perversión pone en riesgo la salud pública. ¿Será necesario?