El gobierno de México pretende eliminar el uso y tenencia de teléfonos celulares en las escuelas primarias y secundarias, tanto públicas como privadas, aduciendo que son perjudiciales para los alumnos.
En principio no estoy de acuerdo con esta medida, ya que este instrumento es elemental para los jóvenes adolescentes e incluso niños que lo utilizan tanto como calculadora, diccionario y desde luego comunicación con otras personas.
Eliminarlo deja varias dudas, por ejemplo, los maestros los podrán usar o no en sus clases, el celular será retenido por las autoridades escolares o los deberán dejar en casa los estudiantes, de ser así corren el riesgo al salir de no poderse comunicar con su familia en un caso de peligro.
Además, el celular normal tiene decenas de funciones que se pueden utilizar por los jóvenes y dependerá de los maestros que no los usen para vacilar o para jugar sino para incrementar el conocimiento de la materia que se esté impartiendo en un día dado.
En ese orden de ideas esperemos la decisión final y calificar hemos los resultados con una libre opinión del suscrito.
Yo también soy Pueblo.
Por ahí nos encontraremos.






























