“El problema de la basura es la basura” - El Imparcial de Oaxaca
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“El problema de la basura es la basura”

 


No solo Oaxaca, sino el país en general, pero no cabe duda que Oaxaca muy en especial, ha sido gobernada por personas incompetentes, simuladoras y muy corruptas. En general, con sus rarísimas excepciones, todos llegan al poder por medios ilegales e inmorales, y en el poder, se dedican a robar el dinero del pueblo, porque el erario es del pueblo, no del gobierno, él, solo lo debería administrar en favor del bien común.

Desde el primer alcalde de la ciudad de Oaxaca, Juan Peláez de Berrio, que tuvo que salir huyendo de la ciudad porque los vecinos se levantaron en contra de su corrupción, las personas en el gobierno son cleptómanos consuetudinarios. Los males de Oaxaca son históricos, no son de esta administración, ni de las inmediatas anteriores, es en cambio, la suma de una corrupción e ineptitud histórica, donde el cinismo, la demagogia, el peculado, el cohecho, el tráfico de influencias y el enriquecimiento ilícito, son la norma para ejercer el poder. Muy pocos funcionarios quedan exentos de estas lacras.

El sistema mexicano de gobernar, es que, en torno a una posición de poder, sea el presidente de la república, el gobernador o los presidentes municipales, existe un enjambre de vividores enquistados en las instituciones o fuera de ellas, que pelean ferozmente por mantener sus ilegales cuotas de poder, y no dejan a los ejecutivos gobernar y administrar para el bien común o el interés superior de la nación, el estado o el municipio. Cuando llegan al poder tienen que compartir y negociar el poder con los vividores internos de las instituciones y los externos del sistema.

Porque, además, el funcionario en cuestión en cuanto toma el poder, inmediatamente ya está planeando cómo apropiarse del siguiente puesto para asegurar su carrera política y el fortalecimiento de su grupo. Raros son los funcionarios que llegan a servir al pueblo, en general se sirven de él para sus fines económicos y políticos.

Es un sistema mundial del “mundo libre”, que ha sido diseñado perfectamente por los verdaderos poderosos, los dueños del dinero, “los adoradores del becerro de oro”.  Nos han engañado convirtiendo una mentira en una verdad universal, “el sistema democrático es perfecto, los imperfectos son las personas que lo operan”. Falso de toda falsedad. El sistema está diseñado perfectamente para que sea imperfecto y corrupto, para que el interés económico y de los poderosos esté por encima del interés de los pueblos y su bienestar. En este sistema democrático, el que tiene dinero puede hacer lo que quiera, ilegal e inmoralmente, las instituciones y las leyes a final de cuentas siempre los protegen.

El verdadero problema es que las personas son tan “ingenuas”, que siguen pensando en que la democracia de los banqueros y las luchas políticas de los corruptos, pueden cambiar las condiciones de los pueblos. Esta gente no sabe nada de historia y no posee un pensamiento crítico.

El problema de la basura en Oaxaca, es un problema histórico, porque desde decenas de años atrás, los políticos y gobernantes, jamás les ha interesado gobernar para el bien común. Son y siguen siendo INMEDIATISTAS, no solucionan problemas, solo simulan solucionarlos, se pasan la responsabilidad de una administración a la otra.

Por ejemplo, Oaxaca es la única ciudad capital en el país que no tiene vialidad, ni siquiera un libramiento. No existen estacionamientos públicos, los hospitales y oficinas de gobierno no tienen estacionamiento, lo cual es inaudito. La ciudad esta literalmente colapsada en el tráfico vehicular y las autoridades estatales y municipales de tránsito, en vez de tener sentido común, para mejorar la vialidad, tienen sentido contrario en sus pequeñas cabezas, se dedican a multar y a entorpecer el tráfico con sus corruptos negocios, como las ciclovías en el centro histórico o a exigirles a los policías viales una cuota de multas.

En síntesis, los que están en el gobierno: primero, no les interesa gobernar para el bien común, lo hacen para sus intereses privados. Segundo: en raro y excepcional caso que pretendan gobernar para el bien común, no se los permiten los enjambres de vividores de la política y de la administración, insistimos, tanto internos como externos.

El problema de la basura en Oaxaca, es justamente “la basura”.

Educayotl, AC. Educar para el futuro con la sabiduría del pasado. www.toltecayotl.org