Independencia: 210º. aniversario
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Editorial

Independencia: 210º. aniversario

 

Después de haberse descubierto la conspiración para dar inicio a la proclama de independencia y de los pormenores que dieron origen a la rebelión, posterior al “Grito de Dolores”, la noche anterior, alrededor de las 05:00 horas del día 16 de septiembre, Hidalgo procedió a convocar a la comunidad a unirse a la lucha. Según datos históricos, el cura hizo tocar la campana del curato de Dolores para reunir a la gente. La fuerza ascendió a unos 600 hombres, que portaban viejos fusiles, machetes, lanzas, hondas, palos e instrumentos de labranza. Montados unos y sin cabalgadura los más de ellos: campesinos, empleados y artesanos, que vitoreaban enardecidos por las palabras del cura a sus caudillos y a la Independencia, a cuyo frente caminaba el cura de Dolores portando como estandarte una imagen de la Virgen de Guadalupe a la que, según algunas versiones, le puso la siguiente inscripción: “Viva nuestra Madre Santísima de Guadalupe. Viva Fernando VII y muera el mal gobierno…”. El objetivo de la lucha, sin embargo, era la independencia total de España.

Según algunos historiadores como Luis Villoro o algunos más que han estudiado o estudiaron a fondo la revolución de Independencia, el país se habría de enfrascar a partir de esta fecha, en una guerra sangrienta entre insurgentes y realistas que diezmó por completo a la población de la Nueva España, antes de que el país entrara en calma, lo cual no ocurrió ni siquiera con la llamada consumación de la Independencia el 27 de septiembre de 1821. Habrían de pasar episodios importantes como la participación de la delegación mexicana en las Cortes de Cádiz, que permitió la aprobación de la primera constitución mexicana. Fusilado Hidalgo, muerto el Siervo de la Nación, José María Morelos y Pavón, otros caudillos, como Vicente Guerrero, los Galeana, Juan Álvarez, entre otros, habrían de contribuir con el anhelo de llevar a México a consolidarse como Nación soberana.

Como mencionamos en este mismo espacio editorial ayer, la celebración de esta efeméride que está profundamente arraigada en la conciencia de los mexicanos, tendrá este año mutaciones notables. Si bien el presidente de México ha dicho una y otra vez que estas fechas se celebrarán como antaño, al menos en Oaxaca, como ya se había previsto no habrá desfile cívico-militar. La emergencia sanitaria que vivimos nos ha impedido rendir homenaje a nuestros héroes y Símbolos Nacionales de manera tradicional, sin que ello vaya en detrimento del respeto y admiración que les guardamos.

¿Lucha genuina o vandalismo?

En nuestro editorial de ayer, reconocimos como una lucha justa de colectivos feministas y grupos que luchan en contra de la violencia contra la mujer, exigir a las autoridades investigar crímenes, aplicar los protocolos para evitar la violencia de género y hacer realidad una vida libre de violencia. En el mismo texto también advertimos que contaminar dicha lucha con acciones fuera de la ley y violencia, propias de vándalos y pseudo anarquistas, que atentan no sólo contra el patrimonio público sino contra la sociedad en general, habría de generar el repudio ciudadano.  Nuestro vaticinio se cumplió.

En EL IMPARCIAL. El Mejor diario de Oaxaca, hemos sido abiertos defensores de dicha causa. En nuestra redacción predominan las mujeres. Nuestras páginas han sido foros abiertos para la expresión de la lucha feminista y la equidad de género. Jamás hemos sido omisos en exigir a las autoridades el castigo a la violencia que se ha exacerbado en contra de nuestras mujeres. Denunciamos la trata, las desapariciones y los crímenes. Es más, algunas plumas que hacen apología de este movimiento, aún con sus excesos, siempre han tenido cabida.

Sin embargo, con tristeza debemos reconocer que esa lucha ha dejado de ser genuina para devenir expresiones violentas y vandálicas. Lo que vimos ayer demerita y pervierte dicha expresión. Causar destrozos, pintas, arremeter en contra de los medios de comunicación y sus representantes, que sólo cumplen con su trabajo, es patético. Estamos a favor de la libertad de expresión, pero hemos sido y seremos críticos severos de las acciones fuera de la ley, que trastocan el Estado de Derecho. Más aún, de aquellos movimientos permeados por el fanatismo, que se bañan en la sangre de las víctimas para enarbolar su causa, asumiéndose intocables. 

La agresión física que padeció ayer nuestra compañera reportera Melina Hernández por parte de mujeres que participaron en la marcha convocada por colectivos feministas, es la muestra palpable de la intolerancia, la impunidad y el desfase de una lucha libertaria que, de genuina, pasó a tener visos fascistas. Dada esta situación lamentable, que se inscribe en los delitos en contra de la libre expresión, asumimos la defensa de nuestra compañera y marcaremos distancia en torno a la defensa de aquella que algún día consideramos justa, para tratarla como lo que es: una escalada violenta sesgada y pervertida. 

 

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