Tláhuac en llamas | El Imparcial de Oaxaca
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Columna sin nombre

Tláhuac en llamas

 


“Fuma es un placer, genial, sensual. Fumando espero al hombre que yo quiero…” cantaba Sarita Montiel. El Mapache Guasón.

Los acontecimientos del pasado miércoles en la delegación Tláhuac de la Ciudad de México, muestran sin lugar a dudas que sí existen carteles de narcotraficantes en la capital de la República Mexicana.

Balacera entre marinos de la Secretaría de Marina y particulares delincuentes, presuntamente narco menudistas, el abatimiento de un capo apodado “El Ojos”, la detención de dieciséis personas, heridos, muertos, bloqueos a la manera de Reynosa en la vialidad urbana con quema de vehículos, la toma de una casa por las fuerzas del orden en donde encontraron armas, marihuana y cocaína, según los medios masivos de difusión, comprueban el aserto anterior.

El hecho que el señor Jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera y destacado aspirante a la silla embrujada del altiplano, exprese lo contrario, es decir “que en la Ciudad de México no hay cárteles de la droga” es una equivocación del señor Mancera, quien francamente entierra la cabeza en la arena como los avestruces.

¿O acaso hay otro nombre para denominar a esos grupos de menudistas?

Hay que recordar los antecedentes de Tláhuac, en donde se lincharon a dos agentes encubiertos en los tiempos en que era Jefe de Gobierno López Obrador y Jefe de la Policía Marcelo Ebrard, y francamente no quisieron o no pudieron salvar a sus compañeros.

Este hecho sangriento nos lleva nuevamente al tema de la legalización de la marihuana al menos, para en esa forma quitar un mercado a los delincuentes, o en el mejor de los casos invitarlos a que se incorporen al comercio ya legalizado de esos enervantes, sobre todo si nos damos cuenta que esos capos han demostrado inteligencia para los negocios hasta hoy ilícitos, capacidad de organización, conocimientos del negocio del almacenamiento, distribución y venta al menudeo de esos productos, de tal manera que si se incorporaran a un comercio legal, tendrían éxito, pagarían impuestos y salarios legales y ese proceso eliminaría de tajo tanta violencia y tantas muertes.

Debe ponernos a pensar que recientemente en Las Vegas en el Estado de Nevada, en los Estados Unidos, y quién lo dijera, en Uruguay, ya se legalizó la comercialización de la mariguana para fines recreativos y quizá nos estamos quedando atrás.

Me inscribo entre quienes opinan que se deba legalizar la siembra, distribución y comercialización de la marihuana para fines no solo medicinales sin lúdicos en todo México.

Por otro lado reflexiono y recuerdo, y Sarita Montiel no fumaba marihuana sino “simple” tabaco.
Yo también soy Pueblo.
Por allí nos encontraremos.