Al menos 30 toneladas de basura se encuentran amontonadas en diversos puntos del Mercado de Abasto “Margarita Maza de Juárez”, mejor conocido como la Central de Abastos en la ciudad de Oaxaca.
A pesar de que los comerciantes que se encuentran en la zona aledaña a la rampa número uno, ya no permiten que las y los ciudadanos depositen su basura en este lugar, la contaminación ya es preocupante en los alrededores del mercado.
“Jefa por favor levante sus desechos porque ya no estamos permitiendo que vengan a dejar su basura, ya ve cómo está, ya no cabe más”, es el reclamo que realizan los locatarios y comerciantes en vía pública que se dedican a venta de frutas y verduras que se instalan sobre la calle de Cosijopí.
“Le voy a pagar joven porque ya no tengo dónde guardar mis desechos”, responde una de las ciudadanas que acudió a depositar al menos cuatro bolsas de basura revuelta entre orgánica e inorgánica.
“Si fuera por dinero jefecita, ya tendríamos todo el mercado lleno de residuos”, por favor, mejor separe lo que trae y guárdela; nosotros ya no soportamos el olor que emite toda la que ya se amontó aquí”, destaca uno de los comerciantes.
Al lugar, también han llegado varias personas a pepenar, sin embargo, los locatarios los invitan a recoger o reciclar lo que se pueda, sin destapar o romper las bolsas de plástico, pues mucha gente ha llevado desde basura orgánica hasta heces de mascotas que dejan un olor a pestilencia.
Mientras algunos impiden que se tiren desechos en la rampa, otros aprovechan para hacer su negocio. “Doñita si de verdad va a pagar por dejar su basura, échela en mi diablito, le cobro 10 pesos por bolsa”, es la propuesta de un diablero que se acerca a una familia que no se le permitió depositar su basura en la rampa.
Por ello, para evitar regresar a casa con sus desechos, acepta el trato y coloca sus bolsas en el pequeño transporte de carga manual conocido como diablo, en tanto el diablero se pierde entre el puente Bicentenario y el Río Atoyac, donde se observan montones de bolsas que contaminan el río y el paso peatonal.
A una semana del cierre del basurero municipal, la contaminación ambiental por los desechos sólidos continúa creciendo en los diferentes mercados públicos y calles de la Zona Metropolitana de Oaxaca (ZMO).






































