Durante su visita al Istmo de Tehuantepec, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó la importancia de las lenguas originarias como parte esencial de la identidad nacional.
En su discurso, cuestionó la histórica jerarquización del idioma español sobre las lenguas indígenas:
“Las lenguas originarias no tenían el mismo valor que el español, como si una fuera más que la otra. Y no, todas son lenguas de México”.
En santo Domingo Tehuantepec, este domingo, subrayó que actualmente se reconocen 68 lenguas indígenas, y celebró la traducción de la Cartilla de las Mujeres en 67 lenguas con 69 variantes, un proceso que calificó como complejo y colectivo.
TRADUCCIÓN MÁS ALLÁ DE LAS PALABRAS
Sheinbaum enfatizó que traducir no es un ejercicio literal, sino cultural:
“Traducir no es nada más letra por letra, se traduce un concepto”.
Explicó que términos como el derecho a la educación adquieren significados distintos según la lengua, lo que obliga a un diálogo comunitario para su correcta interpretación.
MUJERES, PILAR DE LAS LENGUAS
Uno de los ejes centrales del mensaje fue el papel de las mujeres en la preservación lingüística:
“Se llama lengua materna porque quien la conserva somos las mujeres”.
La mandataria sostuvo que son ellas quienes transmiten el idioma en el entorno familiar, lo que las convierte en agentes clave para mantener vivas las lenguas indígenas.
CARTILLA DE LAS MUJERES: DERECHOS E IGUALDAD
Sobre el contenido de la Cartilla de las Mujeres, explicó que su objetivo es difundir derechos básicos y promover la igualdad sustantiva:
“Las mujeres no queremos ser más, pero nunca más queremos ser menos en nuestro país”.
Advirtió que históricamente las mujeres indígenas han enfrentado una doble discriminación: por género y por lengua, por lo que esta iniciativa busca revertir esa condición.
DIFUSIÓN Y RETOS COMUNITARIOS
La presidenta señaló que el siguiente paso no es solo contar con el documento traducido, sino llevarlo a las comunidades:
“Ahora hay que difundirlo en todos los pueblos y comunidades”.
También propuso ampliar su alcance a formatos orales mediante radios comunitarias, para garantizar que el mensaje llegue a más personas.
MÁS ALLÁ DE LA CARTILLA
Sheinbaum adelantó que se busca traducir otros materiales, como libros de texto y contenidos para niñas y niños, respetando la diversidad cultural de cada región.
Además, llamó a reivindicar el papel histórico de las mujeres como traductoras, poniendo como ejemplo a Malintzin conocido comúnmente como La Malinche :
“Hay que reivindicarla como traductora y no como opresora”.
Cuestionó la visión histórica que la ha señalado como traidora y propuso reconocerla como una figura clave en la mediación lingüística.
ENTRE DISCURSO Y DESAFÍOS
Si bien el mensaje presidencial pone en el centro a las lenguas indígenas y a las mujeres, especialistas advierten que el reto principal será llevar estas políticas a la práctica, garantizar su implementación y evitar que queden solo en el discurso.
La preservación lingüística y la igualdad de género, coinciden, requieren no solo reconocimiento simbólico, sino acciones sostenidas en educación, cultura y derechos.









































