La investigación por la muerte de dos niñas haitianas en el albergue “Casa Pato”, en San Raymundo Jalpan, bajo resguardo del DIF Oaxaca, también podría alcanzar a la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, que encabeza Elizabeth Lara Rodríguez.
Tras una breve visita a instalaciones del DIF, la funcionaria presentó un informe en el que aseguró que las casas hogar de esa institución operaban en buenas condiciones. Negó la existencia de maltrato, pese a la circulación de videos con denuncias de víctimas, así como a los testimonios de empleados de base y extrabajadores que según refieren fueron despedidos por negarse a encubrir presuntos vio abusos.
La DDHPO minimizó estos señalamientos. Al respecto, víctimas y organizaciones sociales consideraron preocupante la actitud de la ombudsperson ya que la función de un organismo autónomo es velar por derechos humanos y no validar versiones oficiales: debe garantizar investigaciones exhaustivas, independientes y con perspectiva de protección a las víctimas, particularmente tratándose de la niñez oaxaqueña.
Señalaron que la Defensoría pierde credibilidad y debería ser un auténtico contrapeso institucional.
LA DENUNCIA DE TRABAJADORES
Personal del Centro de Atención y Desarrollo Infantil (CADI) habían señalado que la directora Claudia Bezárez Nuricumbo, se desempeña con maltratos y prepotencia hacia el personal.
A pesar de las quejas de los padres de familia, ningún superior hizo algo para poner un alto a los abusos de la funcionaria,
LA TRAGEDIA
El 24 de febrero de 2026, Oaxaca despertó con una noticia devastadora: dos niñas de origen haitiano murieron dentro del Centro de Tránsito “Casa Pato”, albergue operado por el DIF estatal.
Las menores, bajo resguardo oficial junto a su madre, fallecieron tras caer en una fosa séptica o cisterna dentro de las instalaciones. Un espacio destinado a protegerlas terminó siendo el lugar de su muerte.
El gobierno encabezado por Salomón Jara Cruz reaccionó anunciando una investigación por parte de la Fiscalía General del Estado y la separación de funcionarios del DIF. En lo administrativo hubo rapidez.
La existencia de una fosa sin protección adecuada en un albergue infantil no es un detalle menor: revela fallas estructurales de supervisión, mantenimiento e inspección.
Los colectivos coincidieron en señalar que “no basta con señalar a quien descuidó un área; es indispensable preguntarse qué protocolos existían, quién certifica la seguridad del inmueble y con qué frecuencia se revisaban las condiciones físicas”.
QUE AHORA SI VA A REVISAR LA DDHPO
Si en días previos la DDHPO había eximido al gobierno de Oaxaca de anomalías en el DIF, tras la tragedia en casa Pato la ombudsperson, mediante un comunicado, anunció que llevaría a cabo una “investigación por la muerte de dos niñas de origen haitiano en albergue del Sistema DIF Oaxaca”.
En la tarjeta informativa la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca anunció que inició el expediente DDHP0/0203/(01)/OAX/2026, por lo que un equipo multidisciplinario conformado por directivos, defensores adjuntos, médico legista y perito en psicología, se constituyeron en el lugar de los hechos para realizar diversas diligencias de investigación por probables violaciones a derechos humanos.
Han transcurrido ya cuatro días y no hay resultados de la presunta “investigación”.
Sin embargo, colectivos y víctimas, así como trabajadores señalaron la reacción tardía de la dependencia y cuestionaron sobre la imparcialidad de las pesquisas si apenas días antes no se habían hallado irregularidades.
La DDHPO intentó deslindarse al indicar “cabe señalar que los presentes hechos, no guardan relación con la inspección realizada por personal de la DDHPO el día viernes 20 de febrero en las instalaciones del Centro de Asistencia Social del DIF Oaxaca ubicado en la colonia Miguel Alemán, cuya investigación continúa en curso”; a pesar de que “la investigación estaba en curso”, ya había eximido al DIF de irregularidades.
La Defensoría “hace un llamado a la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) a que actúe con la mayor prontitud y lleve a cabo las investigaciones necesarias a fin de esclarecer los hechos, probablemente constitutivos de delito, y en su oportunidad se proceda en contra de quienes resulten responsables”
En una publicación colocada en redes sociales usuarios señalaron. “Lo que encontraron en instalaciones del DIF Oaxaca es indignante. Niñas y niños viviendo en condiciones que nadie debería tolerar. Una menor con discapacidad visual obligada a cocinar. Otra niña encerrada y hacinada en la Cámara Gesell. Dormitorios improvisados en pasillos, junto a botes de basura.
Mientras tanto, la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca fue señalada por ignorar la situación “¿Quién está defendiendo realmente a estos niños?”, indicaron.






































