El llamado a la empatía para un libre tránsito hacia el Hospital de la Niñez Oaxaqueña no tuvo efecto.
Susana se cubre del sol con la carpeta azul que lleva hacia su frente, mientras carga en la espalda entre un rebozo a su hijo Santiago de tres años, en la búsqueda de un taxi que los lleve a tiempo a su consulta médica.
La mujer, ama de casa, asegura que ha caminado más de 10 calles, luego de haberse bajado del autobús que ya no pudo avanzar con el bloqueo en el crucero del Aeropuerto, donde cientos de profesores de la Sección 22 del magisterio oaxaqueño se concentraron desde las 9:00 horas.
“Me bajé porque empezó a desviarse por otro camino y ya íbamos muy lento. Apenas sí avanzaba. Prefiero caminar y pasar el bloqueo a pie, porque más adelante seguro habrá taxis esperando el pasaje por ahí cerca”, señala la mujer que lleva a su hijo dormido.
El bloqueo obliga a caminar a cientos de personas que buscan vías alternas, como el caso de Lorenza, de 70 años de edad, quien salió desde temprana de su casa en la colonia Las Flores, para llegar a San Bartolo y ayudar a su nieta en el cuidado de un recién nacido.
“Voy a llegar tarde, pero no contaba que iba a ver bloqueos. Varios se bajaron del camión y pues yo tuve que bajarme también, a lo mejor así llego más rápido”, dice la mujer adulta mayor, quien asegura tener fuerzas para caminar varias calles más hasta encontrar otro transporte.
Entre cientos de personas que pasan por el bloqueo magisterial, se observan varias con maletas en mano que van hacia el Aeropuerto de Santa Cruz Xoxocotlán, así como mujeres y hombres que empujan de prisa algunas sillas de ruedas o cargan a algunos niños enfermos, con dirección al Hospital de la Niñez.
El anuncio de un bloqueo por la zona se realizó desde las 9:00 horas, pese al llamado de organizaciones sociales de permitir el paso a quienes acuden a sus citas en hospitales, así como de ambulancias que transitan con el tiempo encima ante una emergencia.
Con el sol ardiente que ya se siente desde temprana hora, cientos caminan de manera acelerada y otros más observan atentos la colocación de algunas lonas y mantas, con la consigna de repetirse en noviembre, pero ahora por dos días consecutivos.






































