Un domicilio fiscal de un humilde negocio que vendía prendas para dama, pero que hoy es una papelería y otra de artículos de limpieza en la colonia Reforma, en la ciudad de Oaxaca, es sede de una de las empresas a la cual, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna, pareja de la diputada #Dato Protegido, Diana Karina Barreras, le otorgó un jugoso contrato siendo líder del Congreso Federal y quienes han sembrado dudas por vivir en la opulencia, de acuerdo a la investigación realizada por el periodista Jorge García Orozco.
Los dos diputados: ella, legisladora que llegó al pleno de San Lázaro con el emblema del PT. Él, legislador de Morena, que pregona haber llegaron al poder para vivir “en la justa medianía” y “que no son iguales” a los que se fueron, están en el ojo del huracán por la vanidad, falta de tacto para mostrar su riqueza, ostentación y alejamiento de los presuntos sustentos morales de la Cuarta Transformación y las dudas sembradas en torno al origen de su riqueza.
Origen del #DatoProtegido

El escándalo se desató luego que la ciudadana, Karla Estrella, señaló que Diana Karina Barreras es diputada gracias a que Gutiérrez Luna acomodó las candidaturas a la Cámara Baja de tal forma que a su esposa le tocara una curul, al final Barreras llegó a la nueva legislatura.
Ante ello, Karina Barreras demandó a la mujer por “violencia política de género” y el Tribunal Electoral del Poder Judicial obligó a la ciudadana a postear una disculpa pública en redes sociales una diaria por 30 días, sin mencionar a Barreras y referirse a ella como #DatoProtegido.
A raíz de ese kafkiano hecho, Jorge García Orozco, indagó en torno a la figura pública y política de Barreras y de su esposo, Gutiérrez Luna. A Sergio Gutiérrez Luna el cargo de presidente de la Cámara de Diputado le cayó del cielo, fue designado el 8 de octubre luego del fallecimiento de la maestra Ifigenia Martínez quien ostentaba el cargo.
Siendo presidente de la Cámara entregó múltiples contratos a diversas firmas, uno de ellos “salpicó” a Oaxaca, un contrato por 3 millones 840 mil pesos a una empresa, señala el periodista, “que está ubicada en una tienda de uñas y maquillaje en Oaxaca” de Heroico Colegio Militar 420, en la colonia Reforma.
Sin embargo, la imagen que mostró el periodista ya es añeja y tomada de Google Street View. EL IMPARCIAL acudió al domicilio, Colegio Militar 420; en el lugar hay una sencilla puerta metálica de lámina pintada de negro y a sus lados están un negocio de distribución de artículos de limpieza y la segunda es una sencilla papelería que ofrece copias “tamaño carta, al mayoreo” a 25 centavos cada una.
Recientemente, Jorge García Orozco ha recuperado imágenes de las redes sociales tanto de la diputada petista como del morenista en donde han dado muestra de su inclinación y ostentación de accesorios, vestidos, zapatos, zapatillas, relojes, collares, prendas todas ellas de marcas exclusivas y sumamente alejadas de la “exacta medianía” y de su salario como legisladores.
Tras desencadenar las sospechas sobre la riqueza de la pareja, García Orozco primero comenzó a dar cuenta de que algunas propiedades o joyas no fueron manifestados en la declaración patrimonial de ambos, eludiendo la ley y fueron exhibidos con relojes “de alta gama”, blusa de 18 mil pesos, saco de 44 mil pesos, utilizando relojes Cartier Ballon Bleu, Cartier Santos XL y Cartier Tank, además de un Hublot Big Bang.
En el caso de él, se mostró con un reloj Corum Admirals Cup que usado vale 175 mil pesos pero nuevo, más de 400 mil pesos; tiene una membresía en el exclusivo @club51_mx que cuesta 250 mil pesos anuales; ella, con unos “humildes zapatos” Dolce & Gabbana de 21 mil 638 pesos.






































