La hipertensión arterial en Oaxaca presenta un aumento este año en el número de casos nuevos detectados en unidades médicas, sobre todo en mujeres y en la región de Valles Centrales.
Hasta la semana epidemiológica 16, la entidad acumula 5 mil 885 casos nuevos, superior a los 4 mil 536 de 2025 en el mismo periodo, ubicándose en el décimo quinto lugar de los estados con mayor registro.
El Estado de México encabeza la lista con 18 mil 708 nuevos casos en lo que va del año, seguido de la Ciudad de México con 15 mil 743, Jalisco con 14 mil 975 y Baja California con 12 mil 060.
Del total en Oaxaca, 3 mil 513 casos fueron en mujeres y 2 mil 372 en hombres, mientras que en el país, la población femenina también tuvo un mayor número con 117 mil 178 casos, a diferencia de los hombres con 92 mil 922.
En el marco del Día Mundial de la Hipertensión a celebrarse el 17 de mayo, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Oaxaca, recordó que la hipertensión se caracteriza por un aumento sostenido de la presión sanguínea contra las paredes de las arterias, generalmente con valores iguales o superiores a 140/90 mmHg.
Conocida como el “enemigo silencioso”, no presenta síntomas; sin tratamiento daña vasos sanguíneos y órganos vitales, elevando el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares.
El director de la Unidad de Medicina Familiar No. 65, Julier Ali Ruiz López, explicó que esta enfermedad es un riesgo a la salud si no se controla, ya que puede provocar infartos cardiacos, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia renal y problemas de visión.
Para su control y prevención se recomienda reducir el consumo de sal, procurar una dieta balanceada, realizar ejercicio y usar los medicamentos recetados por un médico.
También se debe evitar fumar ni consumir alcohol; mantener un peso adecuado, realizar actividad física a diario, consumir alimentos saludables y asistir a los controles de salud.
Advirtió que el sobrepeso y la obesidad pueden aumentar la presión arterial, porque sube los niveles de glucosa en la sangre, colesterol, triglicéridos y ácido úrico, lo que dificulta que la sangre fluya por el organismo.
La Secretaría de Salud explica que en las etapas iniciales de la hipertensión, la persona no presenta síntomas notables, lo que dificulta su diagnóstico temprano. Sin embargo, a medida que la enfermedad avanza, pueden aparecer signos como dolores de cabeza, zumbido en los oídos, visión alterada, náuseas, vómitos, sangrados nasales recurrentes, y en casos más graves, palpitaciones y dolor torácico.






































