Las diputadas del partido Morena, Jimena Yamil Arroyo Juárez y Concepción Rueda Gómez, rechazaron ayer cualquier acto de violencia política contra las mujeres en razón de género, luego de que en un video el también morenista Noé Jara Cruz, pidiera vetar a las legisladoras Liz Arroyo y Haydé Reyes, por sus aspiraciones a participar en la vida pública del municipio de Oaxaca de Juárez.
En tribuna durante la sesión ordinaria del Congreso de Oaxaca, Arroyo Juárez puso el tema en la mesa de asuntos generales y se refirió al video donde se menciona a las legisladoras.
“Si permitimos que a ellas las veten, lo que estamos haciendo es que todas las mujeres, desde su colonia o comunidad, perciban que si eres mujer y levantas la mano, te cerrarán la puerta”, dijo.
Al dejar en claro que las aspiraciones de las diputadas son legítimas, afirmó que la expresión de Noé Jara no representó una opinión, sino un acto para excluir y un pacto patriarcal que decide qué mujer sí puede aspirar y qué mujer no.
CONTRA VIOLENCIA POLÍTICA
Reiteró su rechazo a la violencia política contra las mujeres en razón de género, porque se habla de la trayectoria de las diputadas y de su derecho a seguir participando.
“No opina, convoca a otros a vetarlas. La burla al chaleco de Liz es violencia, burlarse del trabajo territorial de las mujeres reproduce el estereotipo de que no hacemos política seria, que solo servimos para la talacha y desvaloriza el trabajo de las mujeres”.
Por separado, la diputada Concepción Rueda Gómez recordó que “la violencia contra las mujeres no ocurre únicamente en el ámbito privado, sino también se ejerce en los espacios públicos, donde adquiere una dimensión grave porque busca normalizarse bajo el amparo de la impunidad”.
DESCALIFICACIÓN Y DENOSTACIÓN
“En la vida pública, la violencia se manifiesta a través de la descalificación, denostación y los señalamientos que buscan desacreditar la capacidad, trayectoria y legitimidad de las mujeres que aspiran a ocupar un cargo público”, agregó.
Por tal motivo, expresó su respaldo a las diputadas que fueron objeto de expresiones que no solo lastimaron su dignidad, sino también buscaron desacreditar su legítimo derecho a participar en la vida pública del municipio de Oaxaca de Juárez.
También se sumó a las voces que condenan cualquier forma de violencia política contra las mujeres e hizo un llamado a las autoridades competentes para que estén vigilantes y actúen con firmeza, ante cualquier acto que vulnere los derechos político electorales de las mujeres.







































