Como cada año por estos días en distintos lugares dedicados a la elaboración de pan, se da inicio con la producción de la tradicional Rosca de Reyes, las cuales se pueden encontrar de diversos tamaños, precios y sabores, una costumbre que desde hace muchos años se lleva a cabo en las familias.
Don Pedro, quien desde hace muchos años en estas fechas produce una gran cantidad de roscas rellenas de diversos productos como nata de leche, adornadas en su mayoría con frutas cristalizadas como higos, naranja y mermelada de zarzamora, así como queso crema, dijo que espera tener buenas ventas.
En distintos lugares visitados se pudo observar que desde el día de ayer se venden roscas chicas, medianas y grandes, cuyos precios van desde los 35, 75 y 175 pesos depende los materiales utilizados y el tamaño de la misma, así como del negocio en donde se ofrezca este tipo de producto.
En breve entrevista el panadero comentó que espera que desde el día 5 y 6 de enero se puedan instalar con sus puestos en céntricas calles de la capital —cada año nos colocamos en la segunda calle de Flores Magón, así como en la segunda de Las Casas—, con el fin de vender sus productos a la gente.
“Nosotros nos dedicamos a esta actividad en familia, esperamos que todas las personas puedan degustar una rosca acompañada de un chocolate calientito o un atole, además para saber a quién le toca dar el atole y los tamales el 2 de febrero”, asentó don Pedro cuando salía de su domicilio rumbo al centro.
Al final, comentó que aun cuando el costo de las materias primas se está elevando de manera considerable, los precios de las roscas de reyes se mantienen en esta ocasión con la finalidad de que todas las personas, incluso las de más escasos recursos puedan preservar esta tradición.







































