Además de dolor abdominal, diarrea, náuseas y vómito, el consumo de alimentos en mal estado puede generar fiebre, deshidratación y hepatitis A, entre otras enfermedades que aumentan por las condiciones de humedad y calor que favorecen la proliferación de bacterias, virus y parásitos.
De acuerdo a personal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la contaminación de alimentos puede provocar otras enfermedades gastrointestinales como infecciones por Salmonella, E. coli y Shigella, así como amebiasis, cólera y gastroenteritis aguda.
La titular de la Jefatura de Servicios de Prestaciones Médicas, Martha Escobar Vázquez, explicó que la ingesta de alimentos en mal estado puede poner en riesgo la salud, especialmente en niñas, niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
“En esta época de lluvias debemos extremar las precauciones al lavar y cocinar cualquier tipo de alimento, en especial: carnes, pescados, mariscos y huevo, ya que estas deben cocinarse completamente; así mismo, las frutas y verduras deben ser lavadas con agua potable y desinfectarlas con una solución de cloro, limón o desinfectante comercial”, expresó.
Por tal motivo, invitó a evitar consumir alimentos crudos fuera de casa, especialmente en vía pública; almacenar de manera correcta los alimentos en refrigeración y no dejar comida cocida a temperatura ambiente por mucho tiempo.
“También es importante utilizar agua potable o hervida al momento de cocinar, preparar alguna bebida o lavar utensilios; y lavarse las manos correctamente antes de preparar los alimentos y después de ir al baño”.
Exhortó a la población que presente alguno de los síntomas gastrointestinales antes mencionados, a no automedicarse y acudir a su Unidad de Medicina Familiar (UMF) correspondiente para recibir atención y orientación oportuna.







































