El salto al vacío que representó la desaparición del Seguro Popular, el intento de impulsar el fallido Instituto Nacional para el Bienestar en 2020 que desmontó a aquel, la aparición de la pandemia de Covid-19 que tomó indefensa a la población y la anarquía con la que se intenta aplicar el IMSS-Bienestar han resultado en que hoy en día 43.9 por ciento de la población en Oaxaca carezca de acceso a la salud.
Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, el primero de la 4T, un millón 221 mil 300 oaxaqueños carecieron de acceso a la salud al perder su afiliación a los sistemas de salud estatales, al IMSS, ISSSTE o incluso a Pemex, pero el mayor golpe sobrevino en los servicios de la Secretaría de Salud.
MANDAN LA SALUD AL DESPEÑADERO
Al llegar el gobierno de López Obrador al poder, en Oaxaca solo 650 mil 700 personas de los casi 4 millones de habitantes carecían de atención médica, de acuerdo con datos del entonces Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
En diciembre de 2018 poco menos de 1 de cada 6 oaxaqueños, el 16.3% de la población, carecía de acceso al sistema de salud; seis años después la cifra pasó a 1 millón 872 mil oaxaqueños, el desamparo alcanzó al 43.9% de la población, casi 1 de cada 2 oaxaqueños juegan a la ruleta rusa con su salud a carecer de protección sanitaria.
PEOR QUE EN EL RESTO DEL PAÍS
De acuerdo a las estadísticas de Pobreza Multifuncional difundida el miércoles por el Inegi, estudio que realizó por 19 años el Coneval, la carencia de acceso a la salud alcanza a 34.6% de la población mexicana.
De tal suerte que, al tercer estado más pobre del país, por el porcentaje de sus habitantes en pobreza y pobreza extrema, lo aqueja además la desprotección del sistema de salud que está 9.2 puntos porcentuales por arriba de la media nacional.
“NO HAY MEDICINAS, NO HAY CITA, NO HAY ESPECIALISTA”
Desde la desaparición del Seguro Popular, muchos oaxaqueños perdieron la oportunidad de acceder a la medicina pública, se acentuó la carencia de medicamentos, de insumos, a aparatos e, incluso a la atención en cualquier unidad de primer nivel.
Además, se hizo más difícil acceder a una consulta, a la consulta especializada o simplemente a contar con la atención de un internista. Estudios de laboratorio o cita en especialidades se han convertido en un sueño.
TRIPLICA AMLO CIFRA DE PERSONAS SIN ATENCIÓN EN SALUD
De acuerdo a cifras del binomio Inegi-Coneval, en el sexenio de AMLO casi se triplicó la cifra de oaxaqueños sin acceso a la salud, se multiplicó por 2.87 veces.
En su presentación el Inegi explica que el acceso a los servicios de salud que se considera en la medición de la pobreza multidimensional “refleja el elemento esencial del derecho a la salud”.
A partir de este criterio, el umbral para calcular esta carencia es la adscripción o derecho para recibir servicios médicos de alguna institución pública o de servicios privados. Sus componentes refieren a la población ocupada sin acceso directo a servicios de salud y la no ocupada sin acceso a servicios de salud.
EL DESASTRE SANITARIO EN CIFRAS
Inegi señala que de 2018 a 2020, los dos primeros años de la 4T que coinciden con la desaparición del Seguro Popular 888 mil personas perdieron su acceso a la salud, elevando el número de desprotegidos a 1 millón 538 mil oaxaqueños.
El siguiente bienio estuvo aún peor, 1 millón 261 mil oaxaqueños dejaron de ser derechohabientes a algún sistema de salud y terminaron desamparados en materia de salud 2 millones 792 mil personas en el estado.
UN MEJORALITO
En su presentación el Inegi dio cuenta de la desaparición del Seguro Popular y la creación del Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI); con la creación del Programa IMSS-Βienestar se puso en marcha un modelo de atención que vincula los servicios de salud con la acción comunitaria para las personas sin seguridad social y (en la encuesta) “se agregaron dos categorías asociadas a la afiliación o acceso a centros de salud, hospitales e institutos de salud públicos y, además, si se cuenta con seguro privado de gastos médicos”, indicó.
En los más recientes dos años, de intentó enmendar un tanto los errores y 920 mil oaxaqueños fueron reafiliados a algún sistema de salud, con lo que la cifra creció alrededor de 32.9%, pero la protección a la población, principalmente a la más pobre, no se ha recuperado.









































