La burocracia encargada de la administración del Tren Interoceánico clasificó por cinco años como reservada la información técnica de los vagones que integran la Línea Z Salina Cruz–Coatzacoalcos, misma donde ocurrió el descarrilamiento del 28 de diciembre de 2025 en Oaxaca, que dejó 14 personas fallecidas y casi 100 heridas.
La empresa, que también reservó las comunicaciones y reportes generados con el centro de mando, argumentó que divulgar las especificaciones técnicas a detalle “aporta una utilidad marginal frente al objetivo de rendición de cuentas, pero eleva de forma sustantiva el riesgo a la seguridad y continuidad operativa del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec”, esto pese a que reconoció que existe interés público en conocer el estado del corredor.
Los documentos reservados hasta 2031 forman parte de la carpeta de investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) sobre el accidente, por lo que su difusión podría obstaculizar la indagatoria, de acuerdo con el Comité.
La FGR informó que la causa del descarrilamiento habría sido un presunto exceso de velocidad y anunció órdenes de aprehensión contra tres trabajadores que operaban el tren sin contar con licencia vigente.
La información relacionada al descarrilamiento en Oaxaca del pasado 28 de diciembre que dejó 14 personas fallecidas y cerca de 100 lesionados fue clasificado por el Tren Interoceánico.
Según la resolución emitida, la empresa justificó que revelar modelos exactos por unidad, origen, manuales técnicos, fichas de especificaciones e identificadores incrementaría el riesgo de sabotaje, robo de piezas y planeación de actos ilícitos.
La empresa reconoció que existe interés público en conocer el estado del material rodante; no obstante, sostuvo que divulgar especificaciones técnicas a detalle “aporta una utilidad marginal frente al objetivo de rendición de cuentas, pero eleva de forma sustantiva el riesgo a la seguridad y continuidad operativa del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec”.




































