El gobierno de Oaxaca abrió la puerta para que la entidad participe en la producción del vehículo eléctrico mexicano Olinia, un proyecto impulsado a nivel nacional que busca posicionarse como alternativa de movilidad sustentable y fabricación cien por ciento mexicana.
Durante una declaración pública, el gobernador aseguró que Oaxaca buscará integrarse al proyecto industrial y convertirse en sede de producción del nuevo automóvil eléctrico.
“Sí vamos a levantar la mano. Vamos a alzar la mano para que aquí en Oaxaca se produzcan los vehículos eléctricos Olinia”, expresó el mandatario, al destacar que el prototipo fue “pensado, diseñado y fabricado por mexicanos”.
APUESTA INDUSTRIAL CON RETOS PENDIENTES
La intención del gobierno estatal coloca a Oaxaca en la conversación sobre electromovilidad y manufactura nacional, aunque el anuncio también abre cuestionamientos sobre la capacidad industrial, energética y de infraestructura de la entidad para albergar un proyecto de este tipo.
Hasta ahora no se han dado a conocer inversiones, ubicaciones posibles, empleos proyectados ni acuerdos formales para instalar una planta ensambladora en territorio oaxaqueño. Tampoco existe información pública sobre incentivos fiscales o condiciones técnicas necesarias para atraer la producción.
Pese a ello, el mandatario sostuvo que la llegada de Olinia representaría un motivo de orgullo para el estado.
“Nos daría satisfacción ver que en Oaxaca empiecen ya a recorrer las calles estos vehículos eléctricos de fabricación mexicana”, afirmó.
BUSCAN SUSTITUIR MOTOTAXIS
Uno de los puntos que más llamó la atención fue la posibilidad de utilizar los vehículos Olinia como alternativa al mototaxi, un sistema de transporte extendido en diversas regiones de Oaxaca y constantemente señalado por problemas de seguridad, irregularidad y falta de regulación.
El gobernador indicó que la propuesta ya fue planteada en Juchitán. Además contempla unidades más pequeñas para movilidad colectiva.
“Podría sustituirse a mototaxis, sí puede sustituirse y puede ser un transporte colectivo”, declaró.
La propuesta, sin embargo, implicaría enfrentar desafíos económicos y sociales, ya que miles de familias dependen actualmente del servicio de mototaxi como fuente de ingresos. Además, especialistas advierten que una transición hacia vehículos eléctricos requeriría infraestructura de carga, regulación clara y financiamiento accesible para operadores.
MOVILIDAD ELÉCTRICA, ENTRE LA EXPECTATIVA Y LA REALIDAD
El proyecto Olinia ha sido presentado como una apuesta nacional para transformar el transporte urbano mediante tecnología mexicana y energías limpias. No obstante, aún se encuentra en fase de desarrollo y persisten dudas sobre sus costos, viabilidad comercial y alcance real en estados con rezagos de infraestructura como Oaxaca.
Mientras tanto, el anuncio del gobierno estatal coloca sobre la mesa un debate más amplio: modernizar el transporte público sin desplazar sectores económicos que hoy sobreviven en la informalidad.






































