Por la circulación de la mayoría de subvariantes de Ómicron, Oaxaca presenta un aumento de contagios de Covid-19 desde las últimas semanas, sobre todo por la presencia de aquellas que se han vuelto dominantes en otros países.
Desde junio, de acuerdo a la Iniciativa Global para Compartir los Datos de los Virus Gripales (GISAID), el estado cuenta con las subvariantes BA.2, BA.2.9, BA.2.12, BA.2.12.1, BA.4 y BA.5, de las cuales, estas dos últimas han demostrado ser más contagiosas, pero no de mayor letalidad.
Por el inicio de la temporada vacacional y el arribo de miles de turistas nacionales y extranjeros, tanto en Oaxaca como en el resto del país se tiene el riesgo de adquirir pronto el último linaje conocido como BA.2.75 o “Centaurus”, que hasta el momento ha sido identificado en 12 países.
Apenas la semana pasada, el subsecretario de prevención y promoción de la salud, Hugo López Gatell, explicó que el aumento de casos de Covid-19 en el país se debe a la propagación de las subvariantes BA.4 y BA.5 de Ómicron, que en el estado se identificaron desde el pasado mes.
El riesgo de adquirir en breve la subvariante “Centaurus”, no solo es por el inicio de la temporada vacacional y el arribo de miles de turistas de diferentes partes del mundo, sino por el relajamiento de medidas sanitarias que han mostrado las y los oaxaqueños.
En el último reporte semanal de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), del 3 al 9 de julio, se notificaron 2 mil 722 nuevos contagios de Covid-19 y cinco defunciones más, con un acumulado de 129 mil 281 y 6 mil 238, respectivamente.
Ante este panorama, las autoridades mantienen las recomendaciones del uso correcto del cubrebocas, la sana distancia, el constante lavado de manos con agua y jabón y evitar espacios cerrados o con gran concentración de personas.






































