Los resultados de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG 2025) reflejan una profunda insatisfacción estructural en las áreas urbanas del estado de Oaxaca. Lejos de las percepciones optimistas, los datos duros recopilados por el INEGI revelan que la población mayor de 18 años enfrenta un rezago sistémico en el acceso a servicios básicos dignos, acompañado de tasas de corrupción que superan drásticamente el promedio de la República Mexicana.
De acuerdo con el informe técnico oficial, en el estado de Oaxaca únicamente el 33.3% de la población manifestó un nivel alto de satisfacción con los servicios públicos provistos por la entidad federativa.
Esta desalentadora cifra evidencia una brecha de desaprobación gubernamental generalizada que impacta de forma directa las condiciones cotidianas de vida en los municipios monitoreados.
AGUA Y VÍAS URBANAS: EL RETRASO EN LOS SERVICIOS PÚBLICOS
El desglose conceptual del organismo autónomo expone deficiencias críticas en la operación de servicios elementales, principalmente en la infraestructura hídrica y en la reparación de los daños viales de las ciudades.
EL MITO DEL AGUA POTABLE: Si bien el 80.1% de los ciudadanos urbanos en Oaxaca refirió que su suministro proviene de la red pública, las condiciones del líquido son alarmantes. Solo el 35.7% percibe pureza y claridad en el recurso, y un minúsculo 12.9% cuenta con potabilidad, definida de manera oficial como agua apta para ser bebible sin temor a contraer enfermedades. Como consecuencia directa de estas deficiencias estructurales, la satisfacción con el servicio de agua potable en el estado apenas llega al 33.4%.
URBES SIN REPARACIÓN MUNICIPAL: El mantenimiento de las vialidades urbanas sigue siendo el talón de Aquiles de las administraciones locales. El documento oficial del INEGI estipula que solo un raquítico 12.4% de los habitantes fue testigo de la reparación inmediata de baches y coladeras en sus localidades, dejando al descubierto el abandono en los presupuestos de conservación vial.
EL ALTO PRECIO DE LA CORRUPCIÓN EN LA ENTIDAD
El comportamiento administrativo en los trámites presenciales e interacciones institucionales continúa colocándose entre las mayores demandas de la sociedad civil.
“En el estado de Oaxaca, 88.5% de la población de 18 años y más percibió que los actos de corrupción en su entidad son muy frecuentes o frecuentes”, destaca de forma contundente la publicación oficial, superando por más de cuatro puntos porcentuales la media registrada a nivel nacional (84.1%).
Este fenómeno se traduce en una de las cargas de ilegalidad más severas del país. La tasa de prevalencia arrojó que 20,330 ciudadanos por cada 100,000 habitantes experimentaron al menos un acto de corrupción directo al realizar gestiones frente a un servidor público , cifra significativamente superior a la tasa federal de 15,642 casos.
En cuanto a sectores específicos, los policías ocupan el primer lugar de desconfianza en la entidad: el 85% de los encuestados percibe que la corrupción es una práctica frecuente en ellos, seguidos muy de cerca por los partidos políticos con un 84.4%.
MEDIOS ELECTRÓNICOS: LA APUESTA POR LA TRANSPARENCIA DIGITAL
Frente a un panorama de barreras e insatisfacción en ventanillas físicas, los canales gubernamentales interactivos asoman como una ventana de oportunidad tecnológica que empieza a ser adoptada por la ciudadanía oaxaqueña.
El reporte técnico confirma que el 50.8% de la población de 18 años y más en Oaxaca logró mantener al menos una interacción con el gobierno a través de medios electrónicos.
Dentro de esta misma esfera virtual, el 30.5% llenó y envió formatos o solicitudes digitales para dar continuidad a sus trámites oficiales, y un 26.2% ejecutó pagos de servicios directamente en línea.
Finalmente, aunque persisten problemas administrativos generales, alternativas electrónicas como el pago ordinario de energía eléctrica registraron los picos de satisfacción en el tiempo destinado con un 91.9%.






































