Oaxaca se mantiene sin registro alguno del número de menores de edad que se encuentran en la indefensión, tanto por violencia en el hogar, la escuela o la comunidad; por agresiones, maltratos o conflictos agrarios.
Aunque miles de niñas y niños en el estado han sido víctimas directas e indirectas por diferentes escenarios de violencia, tanto física como psicológica y emocional, la entidad sigue sin contar con un censo que muestre cuántos deben ser atendidos y protegidos.
La intervención de las autoridades resulta apremiante, al considerar que la pandemia por Covid-19 agudizó la violencia en menores de edad, sobre todo en el hogar, donde organizaciones de la sociedad civil e instituciones en defensa del menor, reconocieron incrementos en el maltrato hacia los mismos.
Del maltrato infantil, abuso sexual o de menores en la orfandad por feminicidios o disputas agrarias, no hay censos certeros en dependencias de Gobierno ni de impartición de justicia, ni mucho menos en asociaciones.
En el Día internacional de los niños víctimas inocentes de agresión, se reconoce que en México los cinco entornos de violencia más recurrentes en contra de los niños, niñas y adolescentes, son el hogar, la escuela, la comunidad, las instituciones y el digital.
El propósito de este Día es reconocer el dolor que sufren los niños en todo el mundo que son víctimas de maltratos físicos, mentales y emocionales, además de reafirmar el compromiso de las Naciones Unidas de proteger los derechos de la infancia.
En el estado, de acuerdo al Secretariado Ejecutivo de Sistema Nacional de Seguridad Pública, en los primeros cuatro meses de este año se tiene un registro de 107 denuncias por violación a menores de edad, de los cuales, la mayoría son niñas.
Entre otras formas de agresión, Oaxaca continua entre los primeros lugares del país con mayor incidencia del trabajo infantil, cuyas estimaciones calculan más de 168 mil de 5 a 17 años.







































