Ante la crisis de desapariciones que afecta al país y a Oaxaca, el arzobispo de Antequera, Pedro Vázquez Villalobos, llamó a la feligresía y sociedad en general a ser empáticas con las madres buscadoras y toda persona con algún familiar en esta situación.
“Sigamos haciendo lo que está a nuestro alcance en este asunto de las madres buscadoras”, expresó monseñor durante la misa dominical en la catedral metropolitana de Oaxaca.
“Necesitan de nuestro apoyo, tal vez no podamos andar con ellas buscando, pero sí podemos nosotros acompañarles en nuestra oración y decirle a Dios que esas madres que buscan a sus hijos los puedan encontrar. Los quieren encontrar vivos, que los encuentren, pero si los encuentran ya muertos, por lo menos van a saber que ya los encontraron y que ya van a saber dónde están y dónde van a colocar los poquitos restos que queden, tal vez”.
Durante la conmemoración del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas y ante las múltiples marchas que las madres y familias realizaron en Oaxaca y en el país, Vázquez Villalobos enfatizó el papel de las madres.
“¡Cuánto sufrimiento hay en las madres buscadoras! Me llama la atención que sólo se hable de las madres buscadoras y no se diga de los padres buscadores, me llama la atención, ¿por qué sólo las mujeres andan buscando? Ya he visto ahí en algunos grupos algunos hombres, algunos hombres. Que todos nosotros los acompañemos en la oración, en la oración”, expresó monseñor, al señalar que él también tiene familiares desaparecidos.
Monseñor reiteró su llamado para acompañar desde la oración a las madres buscadoras, no solo para que encuentren a sus hijos sino para que estén protegidas, “porque también nos las desaparecen o les quitan la vida, eso ha sucedido, le quitaron la vida a tal madre buscadora de tal lugar”.
Pide comprometerse con la educación
En la víspera del inicio del ciclo escolar para estudiantes de educación básica, el arzobispo extendió su llamado a estudiantes, madres y padres de familia, así como a docentes, a comprometerse con la educación.
“Niñitos, vamos a la escuela. Jovencitos, a estudiar, padres de familia, a seguirse sacrificando por sus hijos, a acompañarlos en este aprendizaje, a estar muy atentos a su caminar. Maestros, pues a dedicarse a la enseñanza, esa es su vocación, háganla por amor, por amor a esos niños, por amor a esos jóvenes, fórmenlos, transmítanles las ciencias que el día de mañana les van a servir para ser unas personas de bien”.








































