La ola de nuevos impuestos aprobados este miércoles y jueves por la Cámara de diputados y aún por pasar por el Senado han desencadenado escozor e irritación entre empresarios, viajeros y consumidores por el riesgo inflacionario, la recaudación como principal motivo y los riesgos inflacionarios y a la planta productiva que desencadenarían.
El jueves la cámara de diputados eximio de tasa impositiva a los refrescos light con la promesa de reducir hasta en 30 por ciento el contenido de azúcar de forma escalonada. Habrá un impuesto también a los edulcorantes no calóricos, pero será menor que el de los productos con azúcar.
A pesar de ello, Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), señaló que el aumento de impuestos a los productos calóricos, azucarados o saborizados, así como al tabaco, pone en riesgo a más de 60 mil pequeños comercios y el empleo de 120 mil mexicanas y mexicanos.
En el caso del impuesto que los padres quienes deberán pagar de 297.89 pesos por la salida de niños y adolescentes al extranjero, ha levantado inconformidad entre viajeros y paseantes al extranjero y afectará a la comunidad migrante oaxaqueña con familiares en el extranjero, principalmente en EU o paisanos con doble nacionalidad.
Además, el impuesto de 8% de los videojuegos “violentos” pero también podría desestimular la visita a museos y zonas arqueológicas, como Monte Albán, Mitla o museos como la Casa Juárez y otros en la ciudad de Oaxaca, cuyos accesos subirían hasta 100%.
Empresas multinacionales, como Mercado Libre, también han advertido de desentivar el comercio electrónico y plataformas digitales al aplicar 2.5 por ciento ISR más el 8 por ciento del IVA a las ganancias de quienes vendan a través de plataformas electrónicas; ahora muchos oaxaqueños realizan ventas y actividades comerciales mediante plataformas y resultarían afectados.




































