El periodista Aldair Martínez Gómez, del portal Sentido Istmeño, puso en evidencia la alarmante escasez de medicamentos en el Hospital Civil Doctor Macedonio Benítez Fuentes de Juchitán. Su denuncia no es un rumor: lo vivió en carne propia tras un incidente que requirió atención médica.
“Nadie me contó, lo viví de manera propia… no había medicamentos, solo me dieron ibuprofeno y dos medicamentos tuve que comprarlos”, afirmó Martínez Gómez, cuestionando si la falta de insumos obedece a negligencia o incluso a un posible mercado negro dentro de los hospitales.
El reportero también preguntó directamente al titular del IMSS-Bienestar:
“¿Qué está pasando desde el IMSS Bienestar? ¿Usted recorre los hospitales o solo es un funcionario del escritorio?”
RESPUESTA VAGA DEL IMSS-BIENESTAR
Jesús Alejandro Ramírez Figueroa, coordinador del IMSS-Bienestar Oaxaca, intentó justificar la situación señalando fallas administrativas de los directores hospitalarios.
“Nos decían que nos pedían paracetamol inyectable… y cuando revisamos su solicitud decía cero”, declaró, en una respuesta que fue percibida como improvisada y evasiva.
Ramírez Figueroa reconoció que Juchitán y Tehuantepec son “focos rojos”, pero sus palabras no disiparon la evidencia de la negligencia ni la indignación ciudadana.
GOBERNADOR EXIGE SOLUCIÓN INMEDIATA
Ante la gravedad de la denuncia, el gobernador de Oaxaca intervino y respaldó al reportero, obligando a las autoridades del IMSS-Bienestar a actuar sin excusas:
“Te propongo que vayas personalmente a Juchitán y Tehuantepec a abastecer medicamentos. Y ya después hacemos los cambios. Porque no se puede quedar así”, sentenció.
Por otra parte, la intervención del mandatario deja en claro la magnitud de la crisis y la urgente necesidad de que se garantice el suministro básico de medicamentos a los pacientes.
UNA CRISIS QUE NO SE PUEDE IGNORAR
El desabasto de medicamentos en Juchitán refleja fallas estructurales graves en el IMSS-Bienestar de Oaxaca, donde la burocracia y la negligencia afectan directamente la salud de los ciudadanos.
Finalmente, la falta de supervisión, la mala gestión y la posible ocultación de insumos dejan al descubierto un sistema que requiere acciones inmediatas, claras y responsables.









































