El frente frío número 33 avanza sobre el noreste y oriente del país, impulsado por una masa de aire frío y humedad proveniente del océano Pacífico, generando condiciones meteorológicas adversas en amplias regiones del estado de Oaxaca.
De acuerdo con el pronóstico, durante la tarde se presentarán lluvias con áreas de chubascos aislados en la Cuenca del Papaloapan, Sierra de Juárez, norte del Istmo y Sierra Mazateca. Estas precipitaciones estarán acompañadas por nieblas densas, capaces de reducir la visibilidad horizontal a menos de 50 metros, lo que representa un riesgo significativo para el tránsito carretero.
EVENTO DE “NORTE” Y AFECTACIONES EN EL ISTMO
La masa de aire frío asociada al sistema frontal provocará durante la noche un evento de “Norte” muy fuerte en el oriente del Istmo de Tehuantepec, particularmente en el tramo carretero La Venta–La Ventosa, zona históricamente vulnerable a rachas de viento extremas.
En el Golfo de Tehuantepec se prevé oleaje de hasta 3.5 metros, con tendencia a incrementarse durante el jueves y viernes, lo que podría afectar actividades marítimas y pesqueras.
DESCENSO TÉRMICO Y RIESGO EN ZONAS ALTAS
Otro de los efectos relevantes será el marcado descenso de temperatura y una sensación térmica muy baja en regiones montañosas como la Mixteca, Sierra de Juárez, Sierra Sur y Valles Centrales. En picos y mesetas altas no se descarta que los valores térmicos desciendan por debajo del nivel de congelación.
Las temperaturas mínimas previstas reflejan contrastes importantes: mientras el Istmo podría registrar hasta 16 °C, la Sierra de Juárez alcanzaría mínimas de 5 °C y la Mixteca de 6 °C, condiciones que incrementan el riesgo para la salud, especialmente en poblaciones vulnerables.
LLAMADO A LA PREVENCIÓN
Ante este escenario invernal, las autoridades recomiendan extremar precauciones: abrigarse adecuadamente, mantenerse informados por medios oficiales y evitar el uso de anafres, braseros o calentadores sin ventilación, debido al riesgo de intoxicación por monóxido de carbono.
Niños, adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y población en situación de calle requieren atención prioritaria, ya que son los más expuestos a las bajas temperaturas y a sus posibles consecuencias.









































