De un total de 2 mil 203.56 millones de pesos (mdp) que el gobierno estatal destinó al Fondo de Pensiones del Estado de Oaxaca, el 60 por ciento correspondieron a aportaciones extraordinarias, por lo que este fondo fue considerado en banca rota desde el sexenio anterior.
Según datos de la Secretaría de Finanzas (Sefin), la aportación de los trabajadores apenas alcanza un 13.2 por ciento de este fondo con una cantidad anual de 289.82 mdp, en tanto la aportación patronal destina el 26.8 por ciento con una cantidad de 590.72 mdp.
Actualmente la administración pública estatal está conformada por 14 mil 715 trabajadores de base, mismos que cuentan con diversas prestaciones que se les otorga en cada ejercicio fiscal.
De esta cifra de plazas, la gran mayoría de otorgaron durante los gobiernos de Ulises Ruiz, Gabino Cué Monteagudo y Alejandro Murat Hinojosa, aunque en la actual administración se llevó a cabo una revisión sobre el proceso de otorgamiento, los mil 344 que habían sido afectados por el decreto 24 fueron reinstalados en sus centros de trabajo.
Por sexenio, en gobierno de Ulises Ruiz Ortiz se otorgaron un total de mil 864 bases, en tanto en sexenio de Gabino Cué Monteagudo fueron 3 mil 363 y durante el gobierno de Alejandro Murat Hinojosa se otorgaron mil 392.
De acuerdo con las autoridades estatales, esta situación ha generado una crisis en el sistema de pensiones, por lo que ahora más del 60 por ciento de lo que se destina a este rubro son recursos extraordinarios para el rescate del fondo.
En su momento, las autoridades estatales advirtieron que debido a la gran cantidad de plazas que fueron entregadas sin estudios previos, existe el riesgo de un colapso financiero, además, miles de trabajadores laboran en condiciones complejas, sin áreas dignas para poder llevar a cabo sus trabajos cotidianos.









































